
Joan Vila, en la mesa de navegación del VO65 MAPFRE © Ugo Fonollá/MAPFRE/Volvo Ocean Race
La pasada noche y esta mañana comenzamos a experimentar los efectos de los chubascos de los alisios. La pasada noche tuvimos que lidiar con un par de ellos antes de ir amurados a babor, bordo que nos llevará prácticamente hacia las calmas ecuatoriales. La pasada noche también vimos a AkzoNobel y hoy tenemos a la vista a Vestas. Las nubes de los alisios han sido un campo de minas esta mañana, con 25 nudos de viento seguidos de repente de vientos mucho más ligeros.
Mientras escribo esto parece que tenemos un respiro en la actividades de chubascos después de unas intensas horas de trabajo durante toda la mañana.
El viento está empezando a bajar después de unos primeros días de etapa de mucho viento.
La vida a bordo, bien, totalmente inmersos en la rutina de una larga etapa oceánica.
Joan Vila.