“Creo que el sentimiento de familia a bordo y del equipo es muy importante” exclama Sophie. “Acabamos de pasar un día complicado, fue una noche realmente difícil y salir de Ciudad del Cabo fue muy duro. Estamos todos bastante cansados y sabemos que tenemos que ser una piña y seguir adelante. En eso somos bastante buenos, asegurarnos que todo el mundo está bien, y también en estar concentrados en los momentos correctos y conseguir que el barco siga avanzando. Creo que eso es probablemente el aspecto más importante de la regata”.

No podría estar más de acuerdo con Sophie en el valor de tener un fuerte sentimiento de familia en un equipo, especialmente en una regata como ésta. Creo que es una de las claves para sobrevivir a la resistencia de esta regata. l  nivel de respeto y confianza que esto crea es lo que te hace sobrevivir en los momentos más difíciles.

Un fuerte sentimiento de familia es lo que se respira en este equipo MAPFRE, desde los tripulantes a los miembros del equipo de tierra. Está en el corazón del MAPFRE y es uno de los motivos por los que como tripulación son tan fuertes. “Estoy muy contento con toda la tripulación y con cómo están funcionando las cosas”, explica Xabi. “Puedo sentir el buen feeling a bordo entre gente con mucha experiencia como pueden ser Joan o Rob, o Patán y yo, y los nuevos miembros de la tripulación, al igual que con los más jóvenes, que son muy buenas amigos, y las chicas así que creo que esta mezcla está funcionando muy bien”.

“Creo que Xabi ha elegido un gran equipo, un equipo afable y respetuoso, conoces a la gente que se respeta mutuamente y, como es natural, después de todos los entrenamientos llegamos más preparados, llegamos al inicio de la regata siendo un grupo muy unido, somos ya buenos amigos y ésa es una sensación genial cuando estás en cubierta y ves cómo se respeta todo el mundo y cómo nos tratamos los unos a los otros, considero que supone una gran diferencia en el rendimiento del barco”, dice Pablo Arrarte, “Patán”.

Creo que todavía no se nos ha puesto realmente a prueba”, relata Blair Tuke, que navega en el Océano Sur por primera vez, “pero cuando se ponga duro de verdad, creo que ese sentimiento de familia, de saber que vas a trabajar duro por todos y cada uno de nosotros, el confiar los unos en los otros, no cabe duda que va a ayudar”.

Los que ya han navegado antes en el Sur creen que ese sentimiento del equipo facilitará las cosas a los nuevos sabiendo que su equipo no los dejará atrás haciendo que estén más cómodos, se puedan concentrar en su trabajo y que así el barco pueda ir más rápido.

Cuando se le pregunta quién es la figura paterna en el equipo Xabi responde: “Imagino que por edad consideraríamos a Joan el Padre, es a él al que todos hacemos preguntas. A veces supongo que se harta de que no paremos de preguntarle cosas pero es parte de su trabajo y está feliz”.

¡No es de extrañar que haya tenido que dominar el arte de la siesta energética!

Jen Edney
Reportera a bordo del MAPFRE