Hacia el Este. “Vamos hacia el Este”, decía Nicolas Lunven por la mañana. Ayer, el viento era inestable y de entre 12 y 15 nudos. Éste es nuestro rumbo ahora a menos que role y tengamos que trasluchar. Así nos quedaremos hasta que vengan vientos más fuertes.

Durante el día la navegación fue tranquila con vientos de 12-15 nudos, sin nada que pasase a nuestro alrededor. La verdad es que aquí no hay mucho para mostrar, tan sólo océano y algún que otro albatro que nos sigue en nuestra a ruta hacia Ciudad del Cabo.

Ayer por la mañana, Ñeti y Anthony Marchand le hicieron mantenimiento a la quilla. Por la tarde se nos engancho una red de pescador y entre Michael [Desjoyeaux] y Carlos [Hernández] la sacaron muy inteligentemente sin tocarla, ya que estaba llena de pequeños anzuelos para calamares.

Bien entrada la tarde, la temperatura empezó a bajar, la niebla apareció y con ella el buen y querido viento que nos va a empujar hasta Sudáfrica. El viento subió hasta unos 22 nudos y con ello navegamos hasta la madrugada. Cada vez que nos entra el viento deseamos que los de delante no estén con la misma suerte -al menos por algunas horas-, y así poder acortar la diferencia de millas que tenemos.

Algo importante es que a abordo están todos sanos y salvos, cansados de cuerpo y mente pero las ganas de ganarle al de delante siguen intactas. No hay duda de que en cuanto tengamos nuestra oportunidad de pasarlos lo haremos, pero mientras tanto navegamos hacia el Este lo mas rápido que podemos.

Francisco Vignale.