Tercera etapa en lo que va de vuelta al mundo en la que Xabi Fernández patroneaba el “MAPFRE”. Tras su llegada a Newport, analizamos con él cómo fueron las casi 6.000 millas entre Brasil y Estados Unidos, lo que viene por delante y echamos un vistazo a la Copa América y la vela olímpica española.

Xabi Fernández

© María Muiña / MAPFRE

Comencemos por la salida de Brasil, a la que el equipo llegó con una presión patente debido a los imprevistos con el palo y la abusiva resolución de la protesta… ¿Afectó esto a la moral de la tripulación?

Sin duda, afecta. Yo creo que los dos puntos de penalización fueron un golpe bastante duro para toda la tripulación, para mí personalmente también, y creo que afectó bastante porque salimos con cansancio y, diría yo, un poco con hastío. De todas formas, lo bueno fue que nada más salir nos pusimos delante. Estuvimos la primera semana siempre primeros o segundos y al final eso levanta la moral. La verdad es que esa penalización desmedida fue una sorpresa para todos y un golpe duro. Al principio de la etapa pesó bastante.

¿Cuál es la situación actual con respecto a esa protesta? ¿Habrá una respuesta por parte del equipo?

De Itajaí nos fuimos sin estar de acuerdo con la decisión del Jurado y Luis [Sáenz de Mariscal], desde su punto de vista de abogado y experto en reglas, está buscando darle la vuelta para intentar recuperar esos dos puntos. Nosotros como regatistas poco más podemos hacer. Ahora toca descansar, preparar el barco y mirar hacia delante. Si recuperamos los puntos, mucho mejor.

Volvamos a la etapa, en la que ha habido de todo: vientos alisios, Doldrums, cruce del Ecuador, frío, calor… ¿cómo ha sido?

Pues con viento ligero durante toda la etapa, aunque en ese sentido ha sido mejor que la edición anterior. Una etapa relativamente aburrida porque había mucho de navegar en línea recta, con poco cambio y sin muchas decisiones que tomar. Por otro lado, hemos tenido el problema de las algas, que ha sido una barbaridad. Durante cinco o seis días fue difícil navegar y manejar la situación, pero son cosas que sabes que son para todos igual.

Efectivamente el tema de las algas fue algo de lo que todos los barcos se quejaron, ¿pero fue realmente peor que en anteriores ediciones?

En otras ediciones recuerdo parar el barco para sacar algas, pero no tanto como en esta. Esta vez cada cinco minutos tenías algo enganchado y había que aceptar navegar con las algas, porque no puedes parar cada cinco minutos. Eso es complicado también, porque vas navegando y de repente ves cómo el rendimiento del barco baja y tienes que decidir cuándo y cuánto parar porque no puedes hacerlo a cada momento.

Quedan tres etapas que pueden ser decisivas de cara al podio final en Suecia, ¿cómo se siente mental y físicamente la tripulación del “MAPFRE”?

Siempre se dice: esta regata es larga y muy dura, y poca gente lo sabe mejor que nosotros. Desde el principio sabíamos que iba a ser súper larga y por eso en cierto modo estamos animados sabiendo que esto es para todos igual. Tenemos un puntito extra, que es que empezamos mal y estamos mejorando. Hay que hacer pequeños ejercicios de motivación. La gente y la tripulación tienen que entender que vamos por el buen camino y si seguimos a este nivel podemos estar en el podio.

¿Cuál será la clave para estar en el podio final? ¿O con la igualdad que hay va a ser una lotería?

No va a ser una lotería. Para empezar tenemos ese “-2 puntos”, que es una faena. De no ser por ello, estaríamos ahora a un punto del podio y con dos o tres de ventaja con el de atrás. Eso para empezar. Quitando eso, ahora hay que recortarle tres puntos a “Brunel” y no nos vale el empate porque en la general de las costeras va delante.

Será importante descansar bien aquí para salir motivados y pelear. La etapa que viene puede ser muy dura y si lo hacemos bien podemos sacarle tres puntos a “Brunel”, ¿por qué no? Creo que están todas las opciones abiertas, aunque hay que ser realista: “Abu Dhabi” tiene más de media regata en el bolsillo y “Dongfeng” es un equipo fuerte que navega bien y que ya ha tenido su parte de mala suerte y sus problemas; entiendo que será complicado ganarles.

En esta edición llevas la mayoría del peso del equipo. ¿Ha cambiado para ti la ‘Volvo’ debido a eso?

Sí, porque es diferente y obviamente tienes más responsabilidades y más decisiones que tomar. Aunque siempre haya estado envuelto y apoyando a Iker en todas las decisiones que ha tomado en ediciones anteriores, esta vez ha habido muchos momentos en los que no ha estado y en los que hay que tirar hacia delante con el equipo. ¿Si me está afectando? Quizás hay momentos en los que me cuesta un poco más estar tranquilo, pero creo que en general va bastante bien.

Has estado en un equipo de Copa América, ¿estás siguiendo los cambios que está habiendo?

Sí, la sigo porque me interesa. Tuve la suerte de estar en un equipo y a bordo de un 72 pies que ‘foilea’ a 40 nudos y es obvio que mi opinión va a ser diferente a la de gente que quizás no ha podido estar ahí. Hay cambios que no me gustan, como lo de pasarse al barco pequeño, pero por otro lado pienso que los catamaranes volando son el barco apropiado para la Copa América. Es obvio que se han reducido mucho las posibilidades de estar en ella simplemente por el número de barcos y equipos, pero también es obvio que es la vela del futuro y que esos catamaranes son una pasada.

Tenía la posibilidad de poder estar en “Luna Rossa” otra vez, pero ese equipo ha desaparecido debido a los problemas que ha habido en la Copa América y sé que ahora mismo es mucho más complicado estar en la competición.

Tu palmarés como regatista olímpico es indiscutible, ¿estás al tanto de la evolución y resultados de la vela olímpica española?

Sí, tengo muchos amigos ahí y me interesan los resultados de todas las regatas. La vela olímpica es muy complicada: tiene épocas, ciclos… y hubo ciclos muy buenos, pero luego pasamos uno muy malo sobre el año 2000, cuando no hubo ninguna medalla en Sidney 2000, y luego, los últimos 10 años, han sido muy buenos.

Es obvio que ahora las cosas no están yendo lo bien que deberían ir. La vela es un deporte en el que el dinero ayuda, el apoyo de las instituciones ayuda mucho y no es un buen momento en España para todo eso. Tampoco puedo valorar la gestión que se está haciendo, pero de todas formas tenemos a gente como Marina Alabau, el propio Iker, Jordi Xammar, Onán Barreiros… Hay gente buena que en cualquier momento puede hacer buenos resultados. Todavía hay un año para poder mejorar y espero que en Río 2016 tengamos, por lo menos, una medalla.