María, Jorge y Lucía comparten oficina alrededor del mundo como miembros del equipo español en la Vuelta al Mundo a vela. Su trabajo es igual de importante como el que el barco esté listo para navegar, pero seguramente menos conocido. Seguimos con la serie entre bambalinas para saber algo más de logística y programas de invitados. Porque detrás de un equipo de vela hay algo más que navegar…

UNA OFICINA ALREDEDOR DEL MUNDO

De izquierda a derecha: Lucía Santacruz, María Bertrand y Jorge Blanco © María Muiña/MAPFRE

María Bertrand, sin contacto que se le resista
María es probablemente la responsable de logística con más experiencia de la regata: ésta es su cuarta Volvo Ocean Race y no hay contacto que desconozca. En la primera vuelta conoció a su futuro marido –navegante del “Abu Dhabi” ahora, en aquel entonces del “ABN AMRO TWO”-, en la segunda consolidó el noviazgo, en la tercera se casó y entre ésa y la cuarta tuvo a su primer hijo, Alexander, que viaja con ella a todas partes.

“Si antes me intentaba organizar con mucha antelación, ahora todavía más porque cuando llego tengo que tener a alguien que me ayude a cuidar el niño para poder ir a trabajar. Como haría cualquier madre en su casa, vamos. Aquí tengo la suerte de que he encontrado una chica que viaja a todos los lados con su marido, que trabaja en la regata, y cuida el bebé”.

María dedica la mayor parte de su tiempo de trabajo a la “búsqueda y organización de vuelos y alojamiento para todo el equipo: que todos tengan sus billetes para llegar antes que el barco, que el alojamiento esté bien organizado y bien situado, que los tripulantes cuando llegan puedan ir a sus casas a ver a sus familias si es el caso… Eso al final lo que más tiempo te saca”. Sobre todo teniendo en cuenta que son, mínimo, 22 personas desplazándose por el mundo.

Es también el enlace con Volvo Ocean Race en lo que a planificación de llegadas, salidas, pasaportes e inmigración, listas de tripulación oficiales, declaraciones, etc. se refiere.

No cabe duda que para ser responsable de logística hay que ser organizado (el programa informático Excel es su mejor amigo) y ella lo es, pero además “hay que tener las cosas muy claras y organizarse con mucho tiempo para, valga la redundancia, tener tiempo para las cosas de último minuto que siempre salen”.

Jorge Blanco, el localizatodo
Como buen gallego, lo que peor lleva Jorge de la vuelta al mundo es el tema de la comida. “Mi madre cocina muy bien y me encanta la cocina casera, así que ese tema no es el mejor para mí, pero eso es porque yo soy un poco especial”, reconoce entre risas.

Bromas aparte, este pontevedrés es por segunda edición consecutiva el responsable no sólo de toda la logística a nivel de envíos y transporte de contenedores, sino también de compras de materiales para el barco.

Dejémosle que se explique. A nivel de envíos: “Tenemos dos set contenedores que son la base en sí y cada uno sigue una ruta de países. Después tenemos un contenedor aéreo que tiene los repuestos más esenciales por si al barco le pasase algo. Ése va directo de una parada a la siguiente. Tengo que encargarme de que todos los contenedores lleguen bien, en plazo, a los sitios y que no haya ningún problema y coordinarlo todo con GAC, el operador logístico de la regata”.

“En cuanto a los envíos de suministros por parte de los proveedores también hay que coordinar con ellos que vaya todo bien: facturas, aduanas, descripción de la mercancía para que nos vaya llegando todo en los plazos…”

Y luego está el tema de compras y de localizar lo que haga falta donde haga falta: China, Estados Unidos, Sudáfrica, Europa…

“Tengo que comprar todo lo que haga falta para el barco y para la base, desde herramientas a consumibles o cualquier otra cosa que pueda surgir. También tengo una función más administrativa: la gestión de los pagos, coordinado con la gente que trabaja en la oficina de Madrid”.

¿Qué es importante en esta función? “Hay que preguntar, confiar en la suerte, llamar a muchos teléfonos, tocar en muchas puertas y al final se suele encontrar lo que se busca”, dice.

Lucía, cuidando a los invitados
De todos los que comparten esta oficina itinerante, Lucía es la única debutante en la Volvo Ocean Race, aunque no en eventos y tampoco en vela. Valenciana, estuvo vinculada a la Copa América durante casi tres años y también trabajó en la salida de Alicante de la Vovo Ocean Race 2011-2012.

Ahora, como ella misma explica, es el “contacto del patrocinador dentro del equipo para toda la organización del programa de invitados en cada parada y en las regatas Pro-Am”, que en cada puerto sigue un programa diferente.

Y eso implica un abanico amplio de responsabilidades: “Hago de todo: desde alquiler de barco de espectadores, catering, transferes, hoteles, vuelos, entradas para entrega de premios, cenas, material de promoción para invitados y el contacto directo con ellos, que realmente es lo que más me gusta porque es un trabajo que te permite conocer gente de todos los lados y te das cuenta de los diferente que somos”.

También es un apoyo para María Bertrand que, “tiene mucha carga de trabajo. Hacer el check-in de la tripulación en los hoteles, conseguir tarjetas sim locales todo el equipo, organizar una lavandería y ver que todo lo que ella ha reservado anteriormente está correcto: alojamiento, coches, transferes, y luego compras para lo que es la vida de la base -agua, café, fruta…- para que todo el mundo esté contento y tenga lo necesario para trabajar”.

Si pudiese, quizás intentaría librarse de lidiar con los proveedores… “Lo más difícil es el contacto con los proveedores externos, que muchas veces no entienden lo que quieres ni qué calidad quieres ofrecer a tus invitados. Por ejemplo, en lugares como China es difícil que capten lo que estás buscando, no sólo por el idioma en sí, que dependes totalmente de un traductor, sino porque no entienden lo que estás buscando…”.

“La verdad es que tengo que estar muy agradecida a MAPFRE porque he podido trabajar codo con codo con ellos y me han ayudado muchísimas veces. Temas como el cambio de horario no facilitan el trabajo, al contrario, y siempre que he tenido alguna duda siempre han estado ahí y eso, viniendo de un patrocinador, es de agradecer”, admite.

Y una opinión en común
María, Jorge y Lucía coinciden en una misma cosa. A menos de un mes para el final de la Volvo Ocean Race ¿con qué que te vas a quedar de tu experiencia en el equipo del “MAPFRE”?

Para Jorge, “yo me quedo con el grupo y el buen ambiente de trabajo que tenemos. Yo estoy satisfecho. Desde que llegó el barco a Sanxenxo y hasta la salida en Alicante trabajamos mucho para que los chicos tuviesen el barco en las mejores condiciones y creo que ahora se está viendo, ya que en esta segunda parte de la regata están llegando los buenos resultados. Espero que lleguemos al tercer puesto final, que sería un gran éxito”.

María se queda con que “hemos tenido un equipo muy bueno. No sé si es porque al ser los barcos monotipo [iguales], el equipo de tierra ha podido trabajar más tranquilo porque no hay el estrés de veinte mil cambios que, con este tipo de barcos, simplemente no se pueden hacer. Aunque he tenido el estrés de ir con un niño, y por eso he ido igual de cansada que otras ediciones, estoy bastante más contenta. Y el ambiente que tenemos en el equipo es muy bueno”.

Y la debutante, Lucía, que además aún no ha vuelto a casa desde la salida de Alicante: “yo me quedo con lo personal, con toda la gente que he conocido, con la gente que he viajado y con la que no, y con el equipo, que al final compartimos 24 horas, siete días a la semana y es importante llevarse bien. En mi opinión, probablemente seamos uno de los equipos más solidos de la ‘Volvo’”.