Los cinco Volvo Open 65 van a toda máquina hacia cabo de Hornos y condiciones fantásticas nos empujan hacia el Atlántico. 30 nudos con garra y fuerza llenan de potencia nuestro A3 para hacernos surfear las heladas olas del Pacífico. Las planeadas son largas y las enterradas de proa son profundas, casi como si quisiéramos convertirnos en un submarino.

¡Bajo el techo de cubierta se forma un tubazo! Hambriento de surfear encuentro olas donde sea. Me dispuse a entubarme y esperé bajo del techo hasta que finalmente el barco pinchó en una ola y, como por arte de magia, allí estaba, en un tubo perfecto que me hacía sentir en el lugar donde más feliz soy y mi mente se pone en blanco: dentro de un tubazo. Hoy me vine arriba como un niño cuando puede andar en bici por primera vez sin ruedines.

Ya queda poco para cabo de Hornos y esto está muy apretado. Es como una carrera de 100 metros lisos, pero eterna. Explosiva y siempre dando el cien por cien de uno mismo. Por encima tenemos a “Alvimedica” y por sotavento a “Brunel”; un sándwich de “MAPFRE”.

Cuando uno cree que esta apretando mucho, el otro aprieta más. Nunca es suficiente” comentaba Xabi Fernández.

El paso de Hornos es mítico y tenemos muchas ganas. Para Willy y para mí será nuestra primera vez y tengo muchísimas ilusiones ya que después de este punto podré decir que navegué y crucé todos los océanos de este mundo. Pasar del Pacífico al Atlántico tiene su magia y espero que esa magia nos lleve seguros y salvos a puerto. ¡Y si no es mucho pedir al frente de la flota!

Las guardias siguen a toda mecha y con un leve descanso para los cañas. La concentración es muchísima y el estar tan expuesto como el caña conlleva un desgaste mental y físico muy grande.

Mañana será un gran día y esperemos que el sol brille y el buen viento esté presente para empujar al “MAPFRE” hacia las cálidas tierras brasileñas

¡#vamosMAPFRE!

Fran