Mi primera vez navegando en estas aguas y me da lástima que no haya tanto viento”, me dice con cara de decepción Carlos Hernández.

Carlos es uno de los dos menores de treinta años a bordo. Muy buen chico, que no le dice que no a nada y siempre tiene un sonrisa en su cara para hacer lo trabajos más duros o difíciles.

Junto a él comparto largas horas en la proa del “MAPFRE” cuando el poco viento nos obliga a que todo el peso esté hacia delante. Entre historias y chistes hacemos que pase el rato y no sea haga tan densa su guardia.

Es verdad lo que él dice. También es mi primera vez en estas aguas y nos llevamos una decepción grande al no poder navegarlas como se debe. Entendemos muy bien que es una regata y, como la vida misma, todo puede pasar; también el tener de 40 nudos a absolutamente nada.

Logramos sacar una pequeña distancia más sobre el barco emiratí con patrón inglés, Ian Walker.

Esta calma nos ha favorecido pero de aquí a que este segundo puesto esté seguro estamos lejos” le dice Rafa Trujillo a Carlos durante su guardia.

Queda una linda aventura por delante y estén atentos porque cualquier cosa puede pasar: tirar el ancla, quedar atrapados entre redes, incontables maniobras para poder navegar entre la zona de exclusión…

Aproximadamente a las 4:00 UTC (5:00 hora española), Rob avistó una buena línea de viento y llamó a todos a cubierta. El cambio del código cero al J1 fue inmediato.

De unos tímidos seis a siete nudos, a unos potentes 14 nudos. Creemos que éste es el viento que nos va a hacer llegar finalmente al estrecho de Malaca que tan inalcanzable parece ser. Unas 250 millas nos separan y estimamos que estaremos allí ¡mañana por la tarde!

Los ánimos son excelentes a bordo y el “MAPFRE” hoy sonríe cara al viento con la esperanza de alcanzar a “Dongfeng”.

#vamosMAPFRE!!!

Fran Vignale, reportero a bordo.