No hay forma más bonita de empezar el día que con lluvia, sin sol y creemos que con un alternador que no dejaba cargar las baterías. Por la mañana temprano la alarma de las baterías nos avisó que estábamos en el 30% y que necesitábamos hacer una carga. El motor se enciende pero las baterías no cargan. Siempre que algo no funciona lo primero que se hace es abrir y mirar si algo va mal. En nuestro caso todo parecía perfecto, sólo que no podíamos cargar las baterías y con tan sólo cuatro horas de carga teníamos que resolver ese problema.

Primero y principal, apagamos todo en el barco: instrumentos, satélite, luz, computadoras, posicionamiento… A continuación, una llamada a tierra avisando que íbamos a tratar de arreglar este problema con todo apagado ya que si no lo podíamos arreglar visitaríamos Brasil un ‘poquito’ antes de lo planeado.

Entre Michel, Xabi y Nico se dispusieron a arreglarlo y no parecía haber solución, las llamadas a los técnicos no nos daban mucha esperanza y tener que ir a tierra parecía cada vez la única opción que nos quedaba.

Luego de hacer varias pruebas, aislar las baterías de babor y probar a hacer una carga sólo con ellas y luego aislar las de estribor nos dimos cuenta que sí cargaban pero aisladas. Esto tal vez se deba a que ayer tuvimos el incidente con la potabilizadora y entró bastante agua o a que algo está fallando y no lo podemos encontrar.

Finalmente luego de encontrar que podíamos cargar las baterías por separado se decidió desarmar todo y volver a conectar el sistema y funcionó nuevamente. El problema es que no sabemos cuál ha sido el motivo y que podría volver a pasar. Estamos a pocos días de Ciudad del Cabo pero se avecinan unos días duros en los que un contratiempo como éste en el medio del océano Atlántico podría ser muy grave.

Durante el día seguimos navegando hacia el Sur todo lo que podemos con algunos cambios de velas del gennaker grande (A3) al Código Cero (MH), del Código Cero (MH) al gennaker grande (A3)… También hubo algunas trasluchadas apuntando directamente a Brasil.

Se chequeó el palo por completo ya que entraremos en una zona de mucho viento y también los winches primarios.

En resumen, fue un día de preparación de cara a nuestros últimos días de etapa antes de llegar a Ciudad del Cabo.

El equipo confía en poder acortar la diferencia que tenemos con los de delante y hasta en conseguir un mejor puesto que el que estamos ahora. “En el sur puede pasar cualquier cosa” dice Iker Martínez, y el mejor preparado y con más suerte va a tener el mejor resultado.

Francisco Vignale.