Ha sido un día en el que los obstáculos han jugado en contra y nos pusimos detrás de la flota… Al final del estrecho de Malaca la cantidad de pescadores aumentó en casi dos pesqueros cada 500 metros. Cada uno de ellos extiende largas redes de, aproximadamente, dos kilómetros de largo y unas boyas casi invisibles, de color blanco, hacen que floten. En un extremo colocan una banderita de un tamaño ridículamente pequeño y, en el otro extremo, está la embarcación pesquera.

Lo primero y más importante: bajo ningún concepto se pueden atravesar ya que es la herramienta de trabajo del pesquero. En segunda posición, porque tendríamos que cortarla si enganchamos la quilla o una orza.

Veníamos navegando en segunda posición, con “Abu Dhabi”, “Brunel” y “Alvimedica” en nuestra popa. Fuimos los primeros en sufrir estas redes y tuvimos que esquivarlas. Obviamente, al mismo tiempo, alertábamos a los que estaban detrás mostrándoles dónde estaba el peligro, pero con la tranquilidad de poder realizar una maniobra anticipada.

Cada milla que navegábamos nos metíamos más entre los pesqueros y teníamos que realizar más maniobras para evadirlos. Mientras tanto, por fuera “Abu Dhabi” nos pasaba tranquilamente, al igual que “Brunel” y “Alvimedica”.

Fue una situación de mucha frustración y desconcierto el vernos atrapados entre redes por doquier y que tus oponentes naveguen tranquilamente después de que uno les muestre el camino seguro.

No tengo nada contra los pesqueros, de hecho los respeto mucho, pero hoy no me caen muy bien” decía André Fonseca mientras esquivaba las vastas redes pesqueras.

Al salir de esa situación “Abu Dhabi” encabezaba la flota; sin hablar de “Dongfeng”, que está unas 80 millas por delante.

Entrada la tarde-noche navegamos entre unas islas y comenzamos una ceñida que nos lleva hasta el final del estrecho de Malaca para entrar en aguas de Singapur.

Había cargueros anclados por doquier y aparecían más y más a medida que nos adentrábamos en la zona portuaria, lo que suponía que el “MAPFRE” y la flota tenían que hacer más maniobras.

El role del viento nos fue llevando y poco a poco fuimos superando los obstáculos que Singapur nos presentó. Todo esto lo vivimos por la noche y la tensión en cubierta era alta ya que cualquiera embarcación sin luces se te puede cruzar y chocar.

Finalmente, poco a poco logramos alejarnos de tierra y a unos 12 nudos de velocidad navegamos hacia el Noreste para llegar al momento en el que el viento role y encaremos directamente al Norte, rumbo China.

Van a ser seis días muy duros para flota y para el ‘MAPFRE’. Es importante navegar bien, rápido y mantener nuestra posición ganando millas” comenta Jean Luc.

#vamosMAPFRE

Fran