Han sido 48 horas muy duras. Personalmente las he sufrido como un pedazo de cuerpo humano tirado por todas partes. Sin poder levantar cabeza, la adaptación a la etapa cinco ha sido áspera y el mareo me tuvo cabeza bajo la mayoría del tiempo.

Por suerte el viento ha bajado un poco y me ha dado un poco de respiro para poder sentarme y escribirles estas palabras. La vida a bordo no es para nada agradable ya que vamos escorados al máximo.

Cada milla que navegamos hacia el Este-Sureste el frío se siente muchísimo. Hoy es nuestra tercera noche en altamar y las capuchas y los guantes ya están en cubierta. El frío nos desgasta muchísimo y es importante mantenernos calientes con cualquier cosa: café, sopa o té.

Estamos peleando desde el fondo de la flota y todavía falta mucho. Tenemos un nuevo routing debido a que las puertas de hielo se han cambiado hoy por la mañana. Nos mantendremos más al Norte, pero igualmente tenemos tramos de más de 40 nudos por delante.

Serán unos 10 días muy complicados y pasaremos frío como nunca lo hemos pasado antes” comenta Ñeti.

El agua en cubierta ha sido descomunal y todos, atados con los arneses, cumplieron con sus guardias. Hasta ayer por la tarde que el viento no bajó pocos fueron los que comieron y se sentían realmente al 100%.

#vamosMAPFRE

Fran