Hoy es el día que vamos a recuperar lo perdido. Entre hoy y mañana el “MAPFRE”, después de un cruce duro por los Doldrums, va a tener la oportunidad de volver con los líderes. Los de delante se están quedando sin viento y a nosotros nos entra el viento de popa, así que trasluchamos hacia tierra para que con ese viento de popa podamos recortar las millas que nos han sacado.

El frío ya se hace notar. Día a día la temperatura del agua baja un poquito y en cubierta cada vez se ven más cosas para tapar el frío: capuchas, gorros, polares y hasta guantes.

Seguimos navegando cerca de la costa brasileña rumbo Sur y esperando para cruzar hacia Sudáfrica. Muchísimas son las opciones, pero hay que elegir la más rápida. Quedarse con la flota siempre es una buena opción, pero como dice el dicho: “el que no arriesga, no gana”.

Durante la tarde tuve un incidente muy particular, estaba haciendo agua y ya llevaba unos 40 minutos cuando escucho agua caer como una catarata. Me acerco a donde está la potabilizadora y estaba todo el compartimento repleto de agua, más o menos unos 450 litros. Le pegué un grito a “Ñeti” y desesperadamente nos pusimos a ver por dónde entraba. Encontramos que el tubo principal que alimenta la potabilizadora de agua estaba roto y que todo el agua que estaba entrando era del mar a presión. Neutralizamos esa situación y luego pasamos una hora y media sacando cubo de agua tras cubo de agua. Es feo ver que tu barco se está llenando de agua y a gran velocidad, pero por suerte supimos reaccionar y lo vimos a tiempo, ya que si esa agua pasaba para el lado del motor y afectaba a la electrónica hubiese sido un desastre.

Francisco Vignale, Reportero a bordo del “MAPFRE”.