Un momento de tranquilidad; parar la pelota y mirar al equipo y a la cancha; respirar; ver dónde está uno parado; prepararse para lo que viene. Todas estas sensaciones son las nos dio el día de hoy. Salió el sol, bajó muchísimo el viento y sin olas estuvimos todo el día navegando tranquilamente y arreglando velas, enrolladores, chequeando el mástil y organizando el barco por dentro. En unos días nos encontraremos nuevamente con un parte de más de 30 nudos que va a ser crucial.

Nuevamente la flota está junta y juntos entraremos en el nuevo viento. El que llegue que primero a Hornos va a tener ventaja sobre los demás. Todavía no podemos predecir mucho sobre cómo será la subida hasta Brasil, pero estamos seguros de que va a estar ajustada y muy competida.

Al llegar a la línea imaginaria de hielo puesta por “Volvo” y después de trasluchar varias veces volvimos a ver a “Brunel”, “Alvimedica” y “Abu Dhabi” después de unos siete días.

Es impresionante que después de tantas millas y diez días de regata, en el medio de este gran océano, nos volvamos a encontrar de la forma en la que lo hemos hecho hoy. El límite de hielo ha hecho que nos tengamos que cruzar los unos con los otros en cuatro ocasiones, pasando realmente cerca. Ya entrada la noche aparcamos todos bajo una nube, esperando el nuevo viento. Rachita a rachita la flota se mueve y para matar un poco el rato los navegantes y patrones comenzaron a hablar por radio, hacer chistes y hasta abrieron un mercado de trueque de comida. El “MAPFRE” ofreció jamón y queso español exigiendo a cambio mousse de chocolate. Obtuvimos una rápida respuesta de “Alvimedica”, muy interesados en nuestra oferta, pero que ellos solo podían ofrecer Beef Jerky americano y hot dogs… La respuesta claramente ha sido ¡NO!

Nuestro jamón vale oro, el combustible del equipo español” dijo Iker.

Por delante quedan unas 140 millas hasta poder ir al Sur.

Olvidaba comentar el frío que estamos pasando. Si bien durante el día la temperatura ha sido bastante buena, al caer la noche el frío se hizo presente, seguro que por culpa del hielo que está cerca, porque nos estamos congelando. Los pies no se sienten y cualquier bebida caliente es necesaria entre hora y hora. El dormir dentro del saco cual oruga es obligatorio y necesario, a lo que hay que añadir las múltiples capas de ropa que llevamos, como si fuésemos una cebolla. Balaclavas o pasamontañas son nuestra segunda piel en la cara y no nos lo quitamos ni para dormir.

Espero que disfruten del calor del hogar ya que aquí no existe.

¡Hoy el “MAPFRE” está en la lucha!

#vamosMAPFRE

Fran