La recuperación física es fundamental en una competición como la Volvo Ocean Race, en la que se viven periodos de máxima actividad combinados con falta de sueño y una alimentación a base de comida liofilizada. En 12 días en Ciudad del Cabo la tripulación del “MAPFRE” tiene que recuperar su estado físico. Descubrimos cómo.

Puesta a punto física

Sesión de entrenamiento físico en gimnasio © María Muiña/MAPFRE

27 días de etapa, o lo que es lo mismo, 648 horas de competición. 8.525,9 millas náuticas navegadas en un barco de 20 metros de eslora. Y en él, nueve personas. Sueño interrumpido y breve, frío, calor tropical, comida liofilizada e higiene limitada. Un periodo que de repente finaliza y del que hay que recuperarse físicamente. Hacerlo bien es la prioridad del responsable de salud del “MAPFRE”, Iñigo Losada.

Recuperando sueño, físico y movilidad

El periodo de recuperación de la tripulación comienza en el mismo instante en que finaliza la etapa, con los primeros análisis médicos, chequeos, analíticas de sangre y antropometrías. “En función de cómo los tripulantes responden en las primeras 48 primeras horas y de los resultados ya sabemos si podemos apretar más o menos durante el periodo de recuperación”, explica Iñigo Losada.

En este periodo, tres son los aspectos fundamentales que centran toda la atención del responsable de salud y preparador físico del “MAPFRE”. Por un lado, el sueño. “Intentamos que cuanto antes vuelvan a coger un ritmo de dormir al menos ocho horas seguidas y que puedan descansar”. ¿Cómo? “Con actividad física suave, aguantando el sueño la primera tarde hasta que llegue la noche y con una cena lo más ligera posible el primer día”.

Por otro lado, la comida. “Intentamos que vuelvan a comer progresivamente alimentos que no han comido durante la etapa, sin pegarse un atracón o comer grandes cantidades que luego puedan derivar en problemas digestivos”, añade.

Y por último, el físico. “Con las sesiones de recuperación hay que activar todo el sistema circulatorio e intentar que mediante la irrigación de sangre se eliminen productos de deshecho y oxigenen los músculos”, apunta el castellonense.

Sesiones de entrenamiento al aire libre e interior

Es también importante caminar y realizar estiramientos para recuperar sobre todo el tren inferior, “que es donde se presenta más atrofia muscular. Durante esos 27 días se están desplazando en un espacio muy reducido y eso les afecta. En el tren superior siguen con niveles de fuerza elevados porque es lo que principalmente trabajan a bordo”, dice “Yiyo” Losada.

La montaña de Lion’s Head, de 669 metros de altura, ha sido el escenario de una de las sesiones de recuperación al aire libre en Ciudad del Cabo, “un trekking por la montaña de una hora de ascenso”.

Puesta a punto física en  Lion's Head

En lo alto de Lion’s Head © María Muiña/MAPFRE

Estas sesiones se acompañan de otras interiores, en gimnasio, más intensas, con por ejemplo clases de “spinning y también trabajo de musculatura”.

La pérdida de peso media en esta etapa ha sido de cuatro kilogramos, pero Iñigo señala un punto positivo: “Hemos observado que la pérdida de peso es mayoritariamente en grasa muscular, no en músculo”. “Tal vez están desarrollando un trabajo muscular mayor al que estaban desarrollando en otras ediciones, pero no se puede establecer una relación entre eso y el hecho de que el barco sea monotipo. Hay que esperar un poco más y ver qué sucede tras otras etapas para eso…”.

Ahora la tripulación del “MAPFRE” entra en una fase en la que se empieza a navegar de nuevo y la prioridad será el trabajo en el agua. “Estamos ya en los últimos seis días antes de la salida”, concluye “Yiyo”.