Eduardo Marín y Renato Conde nos cuentan cómo está siendo el mantenimiento del “MAPFRE” en Newport, donde no está permitido que la flota salga del agua

PUESTA A PUNTO SIN SALIR DEL AGUA

El buzo quitando los timones en Newport © María Muiña/MAPFRE

Es la primera parada en siete meses que llevamos de Volvo Ocean Race en la que los barcos no salen del agua. No por nada en especial. Simplemente es lo que dice el reglamento de la regata: en Newport y en Lorient -además de en La Haya (Holanda) donde habrá un Pit-Stop– no se puede sacar el barco del agua ni el aparejo del barco. Sí está permitido que un buzo haga el mantenimiento debajo del agua, pero nada más.

Los equipos de tierra tienen por tanto que trabajar con el barco en el agua y eso afecta a cómo se hace la puesta a punto del “MAPFRE”, limitada en cierto modo.

Significa que no puedes hacer un buen servicio al fondo, no lo puedes pulir, tampoco se pueden hacer ultrasonidos, que es lo más importante, etc.”, nos cuenta Eduardo Marín, “Dudu”, el capitán del barco dentro del equipo técnico de tierra. Nos centramos más en otras cosas que no has podido hacer antes o que están pendientes. Mucho trabajo de cubierta, por ejemplo…”.

Renato Conde es rigger. Junto a “Dudu” se encarga del palo y de la cabuyería, y la idea de no poder sacar el palo no le hace mucha gracia ya que ”tenemos que hacer los chequeos así como está en el barco, por lo que es un poco más difícil porque no puedes desmontar, ver, testear las piezas… En definitiva no puedes hacer la verificación normal y completa de las piezas”.

“Dudu” está de acuerdo “es una pena no sacarlo, sobre todo teniendo en cuenta que nosotros hicimos una reparación en Brasil y sería bueno haberlo chequeado, pero no se puede”.

Al menos la etapa entre Brasil y Estados Unidos ha sido tranquila y en lo que a roturas se refiere el barco ha llegado bastante entero. No ha habido ningún desarreglo importante.

Han navegado mucho de un bordo en esta etapa, amurados a estribor, y ése es el lado que hay que chequear mucho, al igual que los fondos, que hay que tirarse a bucear porque ha habido muchas algas durante la etapa y puede haber algún pequeño toque”, continúa Dudu.

Renato además nos explica que eso ha producido “cierta saturación en algunos cabos y todo lo que respecta a las velas que navegan en ese bordo e incluso al palo que trabaja más de un lado, pero nada en especial”.

Al menos ayer sacamos los timones del agua”, dice “Dudu”. “Para ponerlos, ya veremos qué tal…”. Ríe.

De izquierda a derecha: Dudu -boat captain-, Renato -rigger- y Ben -jefe equipo de tierra-, en Newport © María Muiña/MAPFRE