Empieza una nueva semana y aquí está el “MAPFRE” navegando en el Océano Atlántico Sur.

En unos dos días estaremos cruzando el Ecuador, pasando al hemisferio Norte en el cual viven la mayoría de los tripulantes. ¡De esta forma se van a sentir un poco más cerca de casa!

Durante la tarde el viento fue rolando poco a poco y pasamos de un través de 80-90 a un aparente de 140º. Viento de popa, de 20 nudos, rumbo Noroeste, trepando por la costa brasileña a toda leche. La sensación de que las millas pasan rápido es muy satisfactoria y más de una forma tan linda como es navegando de popa.

Nuestros contrincantes del “Brunel” nos han dado batalla toda la mañana, tarde y noche. Estamos muy pegados y por momentos nosotros aceleramos el paso y parece que les pasamos y por otros ellos aprietan y ganan un poquito sobre nosotros. Es divertido tener a un equipo como ellos junto a nosotros, que nos hace apretar y al mismo tiempo estar concentrados en la etapa a largo término. Uno debe ir a donde quiere ir y no ser forzado por otro equipo.

Los chicos están muy bien, excelentemente descansados. Desde que salimos de Brasil sólo se han hecho cuatro cambios de velas y muy pocas maniobras. La rutina de cuatro horas en cubierta y cuatro horas de descanso ya sale automáticamente. El calor no es extremo por lo que se puede dormir a cualquier hora del día, incluso si hay que hacerlo en la proa por poco viento. Hasta el momento la etapa no ha sido muy dura pero sí de apretar y mantener la velocidad del “MAPFRE” a tope.

El domingo se disfrutó mucho y los tripulantes pudieron leer y llamar a sus familiares en tierra. Es el día perfecto para hacer la llamada, ya que se puede hablar con calma sabiendo bien el uso horario en el que estén ellos…

#vamosMAPFRE

Francisco Vignale