Después de una semana amurados a babor parece que este viaje hacia el Sur ya se acaba; ahora toca ir pensando en el momento adecuado para ir hacia el Este. La mayoría del camino que nos queda también será amurado a babor ya que el viento va a ir rolando con nosotros, pero esta noche lo más seguro es que empecemos a trasluchar de nuevo, y con bastante frecuencia, para conseguir mantenernos en las zonas de máxima presión e intentar coger cuanto antes el primer frente que nos llevará rápido hacia el Este.

Nos encontramos en un punto donde la flota, a pesar de estar bastante unida, tiene vientos bastante diferentes. De hecho, con el último parte de posiciones recibido este mediodía hemos podido observar que Brunel y Vestas, que venían justo por detrás, han tenido que trasluchar y parece que gracias a eso les hemos ganado unas cuantas millas.

Por otro lado, Akzonobel, que es el que ha ido más al Este, ha avanzado muy rápido hasta el punto de encontrarse casi a nuestro través, aunque a decenas de millas de distancia. A bordo no están muy preocupados por ese avance porque esperan que en los próximos días nosotros tengamos mejor viento que ellos, por lo que se podría decir que estamos mejor situados para lo que viene por delante.

Inicialmente la ruta marcada por Juan Vila bajaba bastante al Sur, pero hoy tras el último parte meteorológico recibido a bordo se ha abierto una variante que no baja tanto y que va más directo a Ciudad del Cabo. Aún hay que ver si esta ruta queda confirmada con los próximos partes meteorológicos, pero se trataría de aprovechar el primer frente que se nos presenta e intentar no bajarse del tren en un par de días. En el caso de que el frente acabe avanzando más rápido que nosotros, creo que habrá que ir aún más al Sur como estaba pensado al principio para buscar nuevos frentes.

Por otra parte, ya hemos dejado atrás el bochorno del ecuador. Se está bastante mejor en el barco, por las noches empieza a hacer fresquito y parece que en menos de lo que pensamos ya estaremos con las botas de agua puestas e intentando mantener el calor de nuestros cuerpos con agua a 10 grados de temperatura golpeando nuestros trajes.

Será un final de etapa salvaje pero seguro que también muy bonito.

Ugo Fonollá

OBR a bordo del MAPFRE