Así, como dice el título: poco viento y mucho role. El estar fuera del ciclón trae este tipo de inconvenientes, vientos muy pocos estables. Es como ir detrás de un ventilador que dejó viento por todos lados, pero nada organizado.

Hemos tenido una noche agitada, llena de viradas y cada una de ellas junto a “Dongfeng” y “SCA”. Como grupo más al Sur vamos juntos y nos mantenemos a la vista unos de los otros. Por momentos no se ven debido al oleaje, pero por otros se ven hasta los colores de las velas.

Ha sido un buen día de reparaciones y cambios de velas. Chequeamos donde teníamos goteras y sellamos cada una de ellas.

Hoy se comió un poco más y se recuperaron fuerzas. La pasta con atún, el plato preferido a bordo, ayudó a levantar el ánimo y esas caras cansadas de las últimas 48 horas.

El frío por momentos es muy duro y por otros, no tanto. Al no haber tanto viento no se siente como ayer por la tarde y se perdona un poco más. Durante el tiempo que se está en cubierta es importante mover el esqueleto y no dejar de hacer las tareas.

Por la noche, mientras virábamos de ceñida, estuve toda la noche intentando hacer agua y por culpa de la exagerada escora la máquina perdía y la tenía que resetear cada vez que le entraba aire. Hoy por la mañana pude llenar el tanque y tranquilizar a los sedientos tripulantes.

Hay un montón de cosas por hacer y la vida a bordo es súper intensa, estamos muy ocupados. Hasta el momento ha sido un buen comienzo de etapa y mi cabeza sólo puede pensar en esto que estamos viviendo y en como serán los siguientes días… ¡Muy duros!

Todos estamos muy bien a bordo y empujando al “MAPFRE” con cada gota de sudor.

#vamosMAPFRE

Fran