Comienza un fin de semana intenso para el “MAPFRE” en Estados Unidos. Hoy se han disputado dos regatas ProAm, no puntuables y con invitados a bordo, que han unido a un padre con su hijo a bordo de un VO65. Mañana vuelve la competición con la disputa de la regata costera.

ORGULLO DE PADRE. ORGULLO DE HIJO

Guillermo Altadill padre (i) e hijo (d) en Newport © María Muiña/MAPFRE

Newport, en la costa Este de Estados Unidos, ha acogido hoy las dos regatas ProAm que restaban por disputar aquí, dos pruebas no puntuables en las que invitados disfrutan de la adrenalina de navegar a bordo de un barco de vuelta al mundo. Uno de ellos ya sabe muy bien cómo es eso, pero no por ello ha dejado de ser especial ni para él ni para uno de los tripulantes del “MAPFRE”: dos generaciones de la familia Altadill han navegado hoy juntos, el vueltamundista español Guillermo Altadill y su hijo Willy, trimmer del barco español.

Hacía mucho que no se veían y la Volvo Ocean Race y el “MAPFRE” los ha re-unido en Newport, donde se han cambiado un poco los papeles: “Antes era yo el que preguntaba y él el que respondía, y ahora es un poco raro que venga él y que te pregunte sobre el barco y cómo funcionan los sistemas y demás”, dice con una sonrisa, Willy.

Hace poco estaba navegando en Optimist y, siete años más tarde, está en la ‘Volvo Ocean Race. Con 22 años, Willy Altadill se incorporaba al equipo en China, comenzado la vuelta en la cuarta etapa. Su padre estaba en ese momento disputando la vuelta al mundo a dos sin escalas, la Barcelona World Race. Se enteró del debut de su hijo por correo electrónico.

He visto que Willy ha evolucionado bastante como regatista y como persona. Lógicamente navegar tanto tiempo te cambia como persona y como es muy joven, aprende. Lo he visto muy contento, eso sobre todo, y encantado de poder navegar una regata como la Volvo Ocean Race, en un barco como el ‘MAPFRE’ y con una tripulación que tiene el nivel que tiene”. Orgullo de padre.

¿Algún consejo entre padre e hijo? “Yo no soy de dar consejos y Willy no es mucho de recibirlos”, reconoce Guillermo. Pero algo siempre se dice… “Lo que le dije desde el principio es que aprendiera y aprovechara la oportunidad de competir en la regata oceánica más importante que hay; que aprovechara el privilegio de navegar con el ‘MAPFRE’ y con una tripulación que es de las mejores del mundo. Todo eso a sus 22 años lo tiene que aprovechar”.

¿Alguna vuelta al mundo juntos algún día?

Físicamente son como dos gotas de agua pero lógicamente a nivel deportivo Guillermo lleva unos cuantos años de ventaja, ¡y millas! Altadill padre acumula entre pecho y espalda más de 400.000 millas de navegación.

Esta última edición de la Volvo Ocean Race ha coincidido con su preparación y competición en la Barcelona World Race, que finalizó segundo con el “Neutrogena”, pero las ganas de volver a la vuelta al mundo con escalas – en la que ha participado en cinco ediciones, algunas completas, otras en alguna etapa- siempre están ahí.

¿Quizás con su hijo? “Es difícil poner a dos Altadill en el mismo barco. Tenemos caracteres bastante parecidos, con lo cual a veces tenemos nuestros más y nuestros menos. Contra él o con él, sí me gustaría hacer otra ‘Volvo’”, ríe.

Está claro que se conocen muy bien porque su hijo, Willy, no ha diferido mucho en su respuesta: “Hay muchas veces en las que navegamos bien juntos y hay otras veces en las que chocamos bastante porque tenemos caracteres parecidos, así que no lo sé. Todo se verá”.

Mañana, la regata costera

La regata costera de Newport se disputará mañana sábado a partir de las 14:00 hora local -20:00 hora española-. Nuevamente, será un recorrido de aproximadamente 60 minutos de duración que podrá seguirse a través de internet.

 

Tripulación del “MAPFRE” en la regata costera de Newport
Iker Martínez (ESP), patrón
Jean Luc Nélias (FRA), navegante
Xabi Fernández (ESP), jefe de guardia
Rob Greenhalgh (GBR), jefe de guardia
André Fonseca (BRA), jefe de guardia
Carlos Hernández (ESP), trimmer/proa
Willy Altadill (ESP), trimmer
Antonio “Ñeti” Cuervas-Mons (ESP), proa
Francisco Vignale (ARG), reportero a bordo