Una de las sensaciones más incómodas en esta vida es cuando sabes y ves que alguien te está mirando. Te sigue, te observa y uno sabe que esta allí a la espera de un error, de un tropezón, de cualquier cosa que uno pueda fallar de forma que la presión que se genera es gigante. En el caso del “MAPFRE” es con “Dongfeng”.

No se nos despega, ni aunque esté por delante. Como Messi es marcado siempre por dos defensores en un partido, “Dongfeng” y “Brunel” están sobre nosotros. El lugar en el podio está entre los tres y todo puede pasar.

Hoy escribo este blog con un té inglés en mano. Matando el frío y la humedad de la niebla me escurro en la proa a informarles de nuestra situación a bordo.

Navegando sobre costas inglesas en el Canal de la Mancha evadimos el TSS o Zona de Tráfico Marítimo. Se ha puesto muy estratégica la etapa y no es difícil darse cuenta. En cuanto nuestro navegante Jean Luc Nélias está en cubierta con su tablet para mirar la hoja de cartas, los barcos a su alrededor, la corriente y cualquier obstáculo que se pueda presentar uno sabe que esto está difícil y apretado. Se ve en sus ojos lo ocupado, cansado, y aturdido por las miles de opciones y situación que se presenta en una etapa tan corta y tan rápida como ésta.

De popa y hasta con 23 nudos de viento hemos navegado por las islas francesas. Un paisaje extraordinario hasta el momento en que llegó la niebla y lo único que se veía era gris, lo único que se escuchaba eran las sirenas intermitentes de los faros para el aviso de rocas. Como un barco fantasma “Dongfeng” aparecía y desaparecía entre la niebla y, aunque estaban todos a la vista en el AIS, el hecho de no verlos sube la tensión.

Nos enfrentamos a las altas corrientes del canal y un lugar donde se pueda llegar a generar una buena diferencia sobre los rivales. En algunos sectores podrían llegar haber hasta tres nudos de corriente en contra.

Esta primera parte de etapa viene siendo extraordinaria y hay mucho positivismo a bordo. El equipo aprieta y siempre que pueden los que están libres se meten en las literas para calentarse y dormir aunque sea 20 minutos o bien, como llamamos a bordo, una “power nap”.

Vamos MAPFRE!

Francisco Vignale, OBR