Al fin hemos puesto rumbo Este, hacia Ciudad del Cabo. Hasta entonces me costaba creer que ese era nuestro destino, pues no parábamos de ir hacia el Sur y por la costa sudamericana…

La tripulación está muy contenta y con los ánimos bien arriba debido a los logros de las últimas 36 horas. Fuimos los primeros en trasluchar para seguir camino hacia el Sur hace dos noches y eso nos puso ayer en buena situación, quizás más buena de lo que esperaba la tripulació ya que ayer cada actualización de posiciones de la flota que llegaba al barco sorprendía y para bien. Se podría decir que Joan Vila la ha vuelto a clavar con la ruta.

Ahora, Dongfeng, que era nuestra principal preocupación, se encuentra a unas 70 millas a nuestra aleta de babor. Brunel en cambio sigue haciéndolo bastante bien y nos sigue a unas 25 millas.

Por el momento hemos sido los que hemos escogido la ruta más al Sur, y aunque ahora no estemos por delante en distancia a Ciudad del Cabo, a la larga se espera que vayamos más rápido por aquí y ganemos posiciones, incluso Joan Vila me comentaba ayer que hay muchas opciones de tomar el liderato en los próximos días. Para ello, ahora toca hacer lo de siempre: conseguir que el barco vaya lo más rápido posible y no bajar la guardia ni un instante.

Por otro lado, el frío ha llegado para quedarse. La cubierta es barrida con agua a pocos grados y todos hemos hecho el cambio de armario, cambiando los zapatos por las botas y las camisetas normales por las térmicas y los polares. En el amanecer de hoy ya no nos ha visitado el sol sino la niebla. Pero dicen que en Ciudad del Cabo está empezando el verano, por lo tanto espero que no nos tengamos que abrigar tanto en seis días, cuando lleguemos.

Ugo Fonollá
Reportero a bordo
19 noviembre 2017 – 15:30 hora española