Después de la paliza de ayer y toda la fuerza y estrés que se invirtió tras la arribada, estamos nuevamente en la pelea. Poco a poco la tripulación fue cogiendo confianza en el barco y nuevamente todos aprietan como antes.

Los guantes de 1,5 milímetros quedaron atrás y ahora sólo se ven los gordos neoprenos de 5 milímetros que mantienen nuestras manos tibias casi frías y, por lo menos, no congeladas.

La primera alegría del día fue recibir el parte de posiciones por la mañana, ¡segundos! Estamos navegando con mucha garra hacia el límite de hielo y, hablando de hielo, aquí ya no llueve sino que graniza y por lo que veo se pueden practicar dos deportes al mismo tiempo. Navegamos y esquiamos en cubierta ya que al colectarse las pequeñas partículas congeladas patinamos al caminar, a veces es hasta peligroso.

La segunda alegría ha sido en el segundo parte al ver que estamos liderando la flota y que estamos por el buen camino. Sabemos que en el futuro las cosas pueden cambiar… Y muy rápido. Va a ser un trabajo arduo el mantenerse en el podio y más el pensar en ganar la etapa. Faltan unas cuatro mil millas para la llegada y varios obstáculos por superar.

#vamosMAPFRE

Fran