Latitud 37.526 Sur – Longitud 24.863 Oeste. Es el momento y el lugar en el que empecé a escribir este blog. Aquí ya se está fresquito. Para todos los lectores, que sepáis que el frío se hace notar.

Todavía no hemos tenido el privilegio de un café caliente ya que seguimos guardando gas para cuando estemos debajo de la latitud 40º Sur y el frío se note más. Os voy a mostrar con una foto la cara de felicidad de estos regatistas cuando puedan volver a tomar un cafecito caliente después de varios días.

Nuestro rumbo es del 85º y hacia el Este navegamos a 18-20 nudos.

Agua en cubierta, albatros volando alrededor, niebla y llovizna es lo primero que uno ve cuando sale a cubierta. Entre chistes y risas las guardias pasan, el almuerzo y la cena no fueron muy motivadores: cus cus al mediodía, creo que es el plato menos deseado a bordo, y risotto de setas por la noche.

La flota está al Sur y el “Dongfeng” está navegando muy bien. Por lo pronto nosotros estamos esperando a llegar un poco más al Sur y allí tomar la decisión después de pasar la zona restringida por hielo: si vamos al Sur, con los pingüinos y fuertes vientos; o al Norte, con vientos más inestables, pero haciendo menos millas.

Nicolas Lunven, el navegante, está pasando muchas horas frente al ordenador mirando el routing, viendo las posibles rutas y estudiando cada posible maniobra que tenemos por delante.

Estimamos que llegaremos en seis o siete días y me imagino llegando al puerto y amarrando junto a una larga lista de trabajos por hacer, ya que la siguiente etapa empieza en no menos de tres semanas. Lo primero que voy a hacer es tomar una Coca-Cola fría, luego comer una hamburguesa y después una buena ducha caliente. Las cosas que uno más extraña a bordo, además de las personas a las que uno quiere, es la buena comida y la ducha. ¡Es el precio que hay que pagar para navegar por el mundo y navegar rápido!

Fran Vignale desde el “MAPFRE”.