Las calmas han vuelto a golpear al “MAPFRE”. ¡Qué duras son! Sin tregua, sin respiro, las malditas calmas no tienen piedad ni un poco de este barco. Hace más de 10 horas que esperamos el viento del Noreste y todavía sin noticias del él. Aparecen pequeñas rachitas pero no son lo que esperábamos.

Vemos en el parte de posiciones que los de adelante se alejan y los de atrás se acercan, es desesperante. En forma de reto y broma Iker dijo que hasta que el viento no entre no vamos a ver el parte.

Hace más de 12 días que no vemos ningún barco y la regata por momentos no se siente tan regata.

Estas calmas hacen que no sea tan excitante como es cuando hay buen viento y ves a la flota a tu alrededor, peelings [cambios de vela], spray, gritos de proa al timonel, todos colgados en la banda compartiendo un café… En fin, extraño un poco esas condiciones.

Aquí los días son largos, calurosos y sin mucho por hacer más que esperar a que entre viento y poner todo el peso posible a proa.

Para los surfistas que estamos a bordo vemos dónde estamos y se nos hace la boca agua al saber que Las Maldivas están tan cerca de nosotros y nos imaginamos que unas millas al Este están rompiendo de las mejores y más perfectas olas del mundo. Ver el atardecer e imaginarse sentados esperando el set para luego agarrar un pico perfecto de derecha…