El “MAPFRE” tendrá que esperar para comenzar la quinta etapa de la Volvo Ocean Race. La fiereza del ciclón Pam, que azota el Pacífico Sur, ha hecho que la organización haya tomado la decisión de aplazar la salida de Auckland al menos hasta el lunes, día 16, con la posibilidad de que sea incluso más tarde

LA SALIDA DE LA QUINTA ETAPA, APLAZADA

La organización de la Volvo Ocean Race ha anunciado hoy que debido al ciclón tropical Pam, que ya ha alcanzado la categoría 4, la flota no comenzará la quinta etapa entre Auckland e Itajaí antes del lunes, día 16, a las 2:00 de la madrugada en España (14:00 horas en Nueva Zelanda).

Varios países del Pacífico Sur ya han activado el estado de alerta y han prohibido faenar a la flota. En estos momentos Pam se dirige a Vanuatu [país situado unos 1.750 km al este de Australia y 500 km al noreste de Nueva Caledonia] con vientos de 167 kilómetros por hora en el centro. Las autoridades de dicha república ya han preparado planes de evacuación y han ordenado a los buques que se queden en los puertos a la espera del que se cree será uno de los ciclones más devastadores de los últimos 28 años.

Eso implica que si los Volvo Ocean 65 saliesen de Auckland el domingo, tal y como estaba previsto inicialmente, podrían encontrarse con olas de 14 metros de periodicidad corta y vientos sostenidos superiores a los 70 nudos (130 km/h).

La decisión final acerca de cuándo será la salida será comunicada por la organización en breve. Aunque este aplazamiento no afectará a la regata costera, que se disputará igualmente el sábado, la organización comunicará también si habrá algún tipo de navegación el domingo y, en caso afirmativo, el formato de la misma.

Iker Martínez, patrón del “MAPFRE”, ha declarado hoy desde Auckland que “la posibilidad de retrasar la salida la ha ofrecido Volvo Ocean Race y estamos todos de acuerdo porque somos conscientes de que los barcos que tenemos son duros pero no para navegar con 70 nudos de viento. Esto ya es algo más que un ciclón. Yo no he visto algo así en mi vida”.

Los partes meteorológicos son partes y pueden acertar más o menos pero en este caso, por mucho que fallen, estamos hablando de 70 u 80 nudos de viento [entre 130 y 148 km/h], una intensidad con la que simplemente no se puede navegar”.

Por ahora esperaremos 24 horas, pero por lo que hemos visto en los partes, el lunes tiene aún peor pinta que el domingo. Cuando la organización decida, nosotros veremos cómo llegar lo antes posible a Brasil, y si para eso hay que esperar un poco ‘escondidos’ aquí o allá a que pase la tormenta, lo haremos. Es parte de la regata, y es parte de la aventura”, ha añadido el campeón olímpico vasco.

Esta tarde en Auckland, después de las regatas ProAm y de entrenamiento oficial -que ha ganado el “MAPFRE”-, la organización se reunía con todos los patrones y navegantes de cada equipo, además de representantes de las autoridades neozelandesas, para tratar la situación.

Según Iker “hemos hablado de detalles técnicos. Sería una imprudencia total que saliésemos a navegar. Aún saliendo más tarde van a ser unas condiciones de viento realmente duras, no va a ser que pase el ciclón y esto sea ya una fiesta. Navegaremos con 30 o 40 nudos, pero no con 70 nudos”.

Vamos a salir afuera, nos vamos a jugar el pellejo, por lo menos creo que tenemos derecho a poder pensar todos si es lo suficientemente arriesgado o no. Ésta va a ser una etapa muy peligrosa, bastante tenemos con lo que hay como para salir en medio del ciclón”.

¿Y si alguien pone en entredicho esta decisión? ¿Qué le diría Iker? “Que el que quiera salir a navegar con 70 nudos, que salga él mismo”, ha concluido.

MÁS DECLARACIONES

Antonio “Ñeti” Cuervas-Mons, proa y capitán del barco
Es una cosa muy seria. Personalmente hace dos ediciones de la ‘Volvo’, en 2009, viví el temporal que pasamos en Filipinas, con vientos de 60 nudos y olas de 14 metros, y son las peores condiciones que he visto en el mar en mi vida; creo que se habían roto dos o tres barcos allí. No es sólo una responsabilidad a nivel material sino también humano.

Lo más inteligente es retrasar la salida porque en esas condiciones no se regatea, sino que es supervivencia pura y dura. Estoy contento de que ‘Volvo’ haya tomado esa decisión a pesar de ser difícil porque la gente que ve la regata desde fuera puede no entenderlo, pero pienso que cualquiera que haya navegado con viento duro de verdad sabe lo que es. Yo no he vivido 80 nudos en mi vida y espero no verlos jamás en el mar. Una vez viví 60 nudos y no se lo deseo a nadie.

André Fonseca, jefe de guardia
La organización ha considerado conveniente aplazar la salida para que no suceda nada con los barcos y creo que ha sido una buena idea porque en unas condiciones como esas uno no controla el barco, no decide exactamente qué es lo que va a suceder y los peligros son muchos. Pienso que la seguridad es lo primero. Son condiciones que se escapan del control humano.

No cambia nada de la estrategia del “MAPFRE”; quizás sí de la mía, que estoy loco por llegar a Brasil, a casa, y eso significa que voy a tener que esperar un poco más [risas].