Iker Martinez

Tras una difícil primera etapa de la Volvo Ocean Race para el “MAPFRE”, hablamos con el patrón Iker Martínez sobre ella y los siguientes pasos del equipo. Acción y reacción.

 

Una primera etapa que no ha resultado como esperabais, ¿tu análisis?

Ha sido una etapa dura, en la que nos hemos encontrado con la dificultad de que los otros equipos que han entrenado más han ido muy bien y por lo general han ido más rápido por un mejor manejo del barco. Cometimos un error de navegación importante pasando entre las islas de Cabo Verde y ahí ya perdimos el hilo con los barcos de delante. Yo creo que nos pasó un poco lo mismo tanto a “Vestas” como a nosotros -el llegar tarde, estar atrás y demás-, con la gran diferencia de que luego, aún así, estuvimos más o menos en el pelotón y cuando llegamos a los Doldrums “Vestas” tomó una opción extremadamente arriesgada y le salió bien. Nosotros nos quedamos realmente atrás y ellos se volvieron a meter el grupo, en el que aguantó y más tarde le pasó lo mismo. Luego ya llegó un momento en que cometimos algunos errores y los pagamos muy, muy caros. Nos quedamos muy atrás para lo que podríamos haber perdido y predecir. Y después ya llegamos a una fase muerta de la regata que fueron como unos 10 días en los cuales llegamos al Sur. Nosotros estábamos a la espera de una borrasca gorda, la posibilidad de tener nuestra oportunidad, y sin embargo no la tuvimos porque llegamos allí y no hubo ninguna, siguió todo como había quedado.

 

Mucha gente se pregunta por qué fuisteis tan pegados a la costa brasileña cuando habíais dicho que era importante no acercarse demasiado…

El anticiclón de Santa Helena estaba muy desplazado al Sur y al Oeste, por lo que quedaba un espacio relativamente pequeño para pasar entre tierra y el anticiclón. Como veníamos un poco escaldados de las calmas, no quisimos tomar el riesgo de ir muy cerca de él y nos alejamos un poco más. Un poco inexplicablemente hubo más viento cerca del anticiclón que lejos de él. Volvimos a quedarnos con menos viento y “Dongfeng” y “Alvimedica” consiguieron hacer una ruta directa que no estaba prevista, se encontraron con ese viento y ya siguieron y les salió realmente bien. Ha habido una serie de factores que por querer no asumir riesgos acabamos metidos en un buen marrón.

 

La realidad es que…

Se juntó la mala navegación, con mala fortuna, y momentos muy puntales que nos machacaron bastante. Y eso es todo, no es más complicado que eso.

 

¿Qué es lo más difícil ahora?

Saber cómo recuperamos el tiempo de ventaja y el nivel de ventaja que tienen los demás barcos, eso hay que pensarlo muy bien, analizando todo muy bien, intentando aprender lo máximo de los otros barcos y sacando conclusiones correctas. El equipo se tiene que venir arriba y tenemos que ser capaces de darle la vuelta a la tortilla.

 

¿Cómo creéis que podéis lograrlo?

Hay varias maneras. Por un lado, reforzar el equipo; y por otro, ésta es la primera vez dónde vamos a tener datos para analizar, cosa que no habíamos tenido hasta ahora. Hay que coger todos esos datos del barco, hacer un muy buen análisis de rendimiento, aprender de ello y sacar conclusiones sobre las diferentes velas que hemos tenido, dónde hemos ido mejor y dónde peor. Para conseguir navegar más rápido en el agua vamos a tener que hacer mucho trabajo de oficina, básicamente.

 

Hablas de reforzar el equipo, y ya hemos conocido los primeros cambios…

La filosofía del equipo es ir mejorando etapa a etapa debido a lo justos que hemos estado en lo que a preparación previa se refiere; siempre lo hemos dicho. Nico es un gran regatista, que ha aportado mucho al equipo. Ahora nos metemos en una etapa que discurre en una zona en la que en la Volvo Ocean Race sólo se ha navegado un par de veces y por lo tanto es un área de la que hay muy pocos datos. Jean-Luc es una de las personas más experimentadas sobre esta zona y además su palmarés está ahí y atestigua su capacidad como navegante. Respecto a Michel, que ya sabíamos desde el principio que no iba a estar en todas las etapas, siempre buscamos lo mejor para el equipo. Michel ha aportado muchísimo al barco, nos ha ayudado desde el principio y le respetamos por encima de todo.

 

¿Cómo mantiene un patrón la moral de la tripulación arriba? ¿Qué se necesita de un patrón?

Cuando las cosas no te van bien no es fácil, pero hay que tirar para adelante. Primero, un patrón tiene que hacerse respetar; para ello lo que la gente tiene que ver es que trabajas lo mismo o más que los demás. Ése es el factor más importante. Segundo, hay que darlo todo. Y sobre todo en momentos puntuales, como éste de ahora, hay que tomar decisiones difíciles pero ahí es donde hay que tener la suficiente serenidad como para poder, dentro de una situación complicada, hacer que en vez de torcerse hacia lo malo, se tuerza hacia lo bueno. Eso es lo que tiene que hacer el patrón de un barco o el líder de una empresa. Hacer que la gente se tranquilice en los momentos que no son buenos y tomar las ediciones correctas. Y asumir que cuando se han tomado decisiones incorrectas lo que no tienes que hacer es por ello dudar o poner todo en cuestión.