El patrón del “MAPFRE” ya está en Auckland, listo para la quinta etapa de la Volvo Ocean Race, entre Nueva Zelanda y Brasil

Iker Martínez

© María Muiña / MAPFRE

Tras dos meses y medio dedicado al catamarán olímpico, el patrón el “MAPFRE” está de nuevo en modo Volvo Ocean Race. Recién llegado a Auckland, y con la etapa reina de la vuelta al mundo por delante –la que pasa por cabo de Hornos- repasamos con él los últimos meses y lo que viene por delante…

Han sido más dos meses de entrenamiento en Nacra 17 en Santander, Palma y Estados Unidos, ¿qué balance haces de este tiempo?

En el Nacra, hay cosas que hemos hecho mejor de lo que hubiésemos pensado y otras peor también, pero en general el balance es superpositivo. Marina es una chica que no había competido mucho a nivel profesional y es un gran salto para ella. Fuimos de menos a más en Miami, y más que por el puesto en sí estuvimos peleando con Franck Cammas y Moana Vaireaux, que son dos tripulaciones muy fuertes en la clase, así que ya vimos que habíamos dado otro ‘saltito’. Hemos tenido también que dedicar mucho tiempo a crear el equipo, no sólo el que regatea sino que además hemos perdido también el entrenador, que es una parte muy importante. Hemos reagrupado el equipo y con dificultades, y hemos tenido que dedicar mucho tiempo a gestionar todo eso.

¿Cómo has vivido estas dos etapas del “MAPFRE” desde el exterior?

Bien y mal. He intentado aprender lo máximo posible desde fuera y me he dado cuenta de que es muy diferente desde fuera. Primero, porque tener clasificaciones cada tres horas cambia mucho la historia [a bordo son cada seis horas], desde fuera puedes llegar a pensar ‘qué zoquetes son los del barco que no cubren a este’, y lo que pasa es que desde el barco no tienes tanta información. Y hay mucha gente que no se lo cree. Segundo, desde fuera si supiésemos ciertos detalles, como por ejemplo las condiciones de viento y pequeñas cosas que pasan en el barco, la gente lo entendería mucho mejor y eso me ayudará a que intente que fueran sepan más cosas y entiendan mejor nuestra historia. Tercero, que es muy útil tener a una persona fuera, muy técnica y que haya estado dentro del barco para que todos esos detalles que haya que hacer cuando el barco llegue a tierra se pueden gestionar. Y luego tienes la impotencia de que si hay algún problema, no puedes ayudar.

Xabi te entrega una tripulación fortalecida por un gran resultado en la cuarta etapa –la victoria-, ¿cómo describirías el trabajo que han hecho tanto Xabi como la tripulación?

Es obvio que ha sido excelente. Primero, no es nada fácil ganarle a “Abu Dhabi” y “Dongfeng”, que hoy por hoy están un ‘pasito’ por delante y en esta etapa han sido claramente superiores en la velocidad del barco. En el ultimo empujón de la etapa el “MAPFRE” ha hecho un gran trabajo y se les ha ganado. En ese sentido el equipo está contento y fortalecido, pero siendo realista a tope también. Al llegar aquí he visto que la gente no está de alegría suprema, sino que todo el mundo está concentrado y preocupado porque hay cierto rumbos y velas en las cuales el barco no es lo suficientemente rápido y todos estamos analizando porqué, en donde están las diferencias entre unos barcos y otros para que las que diferencias de velocidad sean tantas y trabajando a tope. Sí, enhorabuena, pero hay que resolver esto, lo otro y una larga lista de cosas. Aquí, todo el mundo está trabajando a tope en la siguiente etapa.

¿Qué contacto habéis mantenido Xabi y tú mientras no estabas en las etapas?

Hay gente que pueda pensar que porque no he estado navegando en el barco he estado desconectado, pero no es así. Xabi y yo hemos hablado mucho, en un momento llegué a valorar el ir a China pero era un viaje largo por un periodo de tiempo muy corto y al final preferí no ir, pero obviamente hablamos muchísimo de cómo había ido la etapa, de los cambios que podían hacer, de si había que hacer cambios en la tripulación, cómo había ido el barco, qué velas usar en la próxima etapa, qué cosas se habían roto… Son decisiones que se toman en conjunto. Había muchas cosas además que yo recordaba de la vuelta anterior, en cuanto a ‘meteo’ por ejemplo, y muchas las hablé con Xabi. He intentado comunicárselo todo a Xabi y he intentado que al final tuviese el camino lo más fácil posible.

 ¿Cuál es el principal objetivo de Iker y el “MAPFRE “de aquí a la salida del domingo?

Esta etapa va a ser muy diferente. Volando para aquí lo que me venía a la cabeza es que siempre que llegamos a esta etapa hay que cambiar un poco el chip, ser muy marineros, saber marcar una línea y conseguir no pasarse de vueltas. En la anterior edición de los barcos punteros hubo dos que los destrozaron. Tenemos un equipo muy joven y a mí lo que más me preocupa es que lleguemos todos a Brasil. La seguridad es lo que tiene que primar en esta etapa y en esta semana tenemos que estar seguros que todo el equipamiento esté listo para irnos al Sur.

¿Crees que veremos roturas serias en los barcos en esta etapa?

Aunque los barcos sean ahora más fuertes yo creo que se van a romper. Creo que va a haber barcos que sufran roturas importantes y tenemos que estar seguros al máximo que hemos hecho todo lo posible y todo el trabajo para salir de Auckland lo más preparados posible, y luego en el agua tomar las decisiones correctas.

Hasta ahora las llegadas han sido todas muy apretadas, con los barcos terminando muy cerca unos de otros, ¿crees que puede volver a pasar lo mismo en Brasil?

No creo que los tres primeros barcos vayan a terminar en 10 minutos, si nos referimos a eso. ¿Qué vaya a haber igualdad? Supongo que sí. Si hay viento duro habrá mayores distancias, eso no me cabe duda.

Y terminamos, ¿objetivo del “MAPFRE” en la próxima etapa, la quinta?

Estar en el podio, que no es fácil. Esta vez hemos tenido el superpremio –ganar- pero a falta de 10, cinco, tres… días habríamos firmado el podio. Veremos a falta de tres días para la llegada a Brasil dónde estamos… Igual firmaríamos el podio…