Nos quedan ahora unas 780 millas a cabo de Hornos. Ahora hay bastante viento de popa, unos 30 nudos.

Las últimas noches hemos tenido que bajar el spi para poner una vela un poco más fácil de navegar. Y hoy sin embargo hemos decidido no bajarlo. Tenemos ahora esta noche, un día y una noche más para llegar a cabo de Hornos. Estas dos noches van a ser difíciles y complicadas, pero ahora es el momento de apretar. Cada milla ahora es importante.

Una vez pasemos cabo de Hornos, nunca sabemos lo que puede pasar, pero a veces la posición allí es muy importante. Por ello, aunque hasta el momento hemos tenido que ser bastante prudentes en el Pacífico, ahora, dentro de la prudencia, hay que apretar todo lo posible. Así que estamos navegando en el rango alto de esta vela y al máximo de las posibilidades de cada uno, empujando todo lo que uno puede empujar, esperando que el material aguante y que la gente también.

Con ganas de pasar estas últimas dos noches sin problemas. ¡Ojalá!

Hace un poco de frío, pero dentro de lo que cabe está bien. Cuando vas delante del frente, aquí las borrascas son al revés que en el hemisferio norte y por lo tanto el viento viene del norte, con lo cual ahora estamos en una situación idílica, por eso podemos apretar el barco. Cuando vas delante del frente no hay prácticamente ola, el viento que viene del norte es “relativamente” caliente… son situaciones perfectas.

Luego llega el frente, te pasa por delante… aunque es probable que éste no nos llegue a pasar, pero sí que nos neutralice bastante justo en cabo de Hornos por eso es tan importante ahora estar delante, para tener estas condiciones tan buenas, sobre todo de mar.

Estamos yendo ahora a 24-25 nudo de velocidad, y el barco prácticamente ni se mueve. Cuando hace unas noches íbamos a 16-17 nudos no se podía ni estar dentro del barco. Con lo cual hay que mantenerse el máximo tiempo posible delante del frente, que es obviamente mucho más rápido que nosotros, pero implica mejor viento, mejor ola y mucha mejor temperatura, aunque bueno, hace fresquito…

Un abrazo a todos,

Iker