Luego de llegar el parte la sorpresa de que “Brunel” estaba a 22 millas resonó en las cabezas de todos. Por primera vez, y de forma radical, uno de los barcos se ha separado de la flota de forma extrema. Una calma que ellos no han tenido, un viento que pudieron coger y ciao “Brunel”. Hacía menos de seis horas estaban navegando al lado nuestro para luego aparecer tan lejos.

Los días se van alargando poco a poco y el estar navegando al Este hace que la hora solar y su cambio sea muy rápido.

Los partes que vamos recibiendo del anticiclón de las Azores dicen que está desplazándose hacia el norte haciendo que tengamos dos opciones claras: por el norte o por el sur. Esto nos genera un poco de retraso sobre lo previsto para la etapa y entramos un poco en modo ahorro. Nada de que preocuparse, pero sí hay que cuidar ciertas cosas como no dejar la luz prendida o cargando la computadora si es que no se va a usar… Pequeños detalles, por si las moscas.

Debido a la espera de viento del sur sólo hemos usado el código cero sin hacer ningún tipo de cambio de vela. Estos días han sido buenos para finalizar la adaptación al mar nuevamente, que suele durar entre 48 y 72 horas. Los chicos han podido descansar perfectamente y sin problemas.

Seguimos a la vista de todos en la flota, excepto “Brunel” y “SCA”, pero con esperanzas de que las compresiones que haya de aquí a las Azores no le favorezcan tanto como lo ha hecho esta última.

Hoy es la llegada a la parte sur de la zona de exclusión y habrá varias maniobras. Veremos qué nos espera y si nuevamente será una fiesta de trasluchadas o esta vez podremos navegar en línea recta.

Vamos MAPFRE!

Francisco Vignale, reportero a bordo