Quedan pocos días para llegar, pero mucha regata por navegar. Esto no se termina hasta cruzar la línea de llegada y ¡pueden pasar tantas cosas hasta ese momento!

De despedida del Pacífico Sur, subiendo por Isla de los Estados, nos hemos llevado la sorpresa de estar navegando con 50 nudos. Básicamente, muchísimo viento, de noche, sin poder ver nada y tapados hasta los dientes. Sólo ha sido una hora, pero el océano Sur no quería dejar de hacernos saber lo potente y fuerte que es y nos dejo ese recuerdo de despedida.

Navegamos hacia el Norte con un través cerrado, en persecución directa de “Alvimedica”. “Vamos a enfocarnos uno por uno” dijo Iker Martínez. Iker se refiere a que nos tenemos que enfocar primero en alcanzar a los turco-americanos y luego en “Abu Dhabi”. De momento.

La verdad que hasta el momento ha sido la etapa más dura física y mentalmente. Se nota en la cara, en la expresión, en la piel, en las manos y en los ojos que esto no es fácil y que sin la fuerza de la mente esto no se termina. Cuando uno cree que tal vez puede relajar un poco te llegan 30 nudos de ceñida oceánica con el spray de agua directo a la cara. Todo el día mojado, desde que subes a la guardia hasta que te metes en la litera. De la condensación llueve dentro del barco y ya el olor de los sacos de dormir es más fuerte que el de un perro húmedo. El cansancio anula todo esto e igualmente el cuerpo se apaga durante unas horas hasta que nuevamente uno encienda la máquina y de vuelta al ruedo.

Aunque tal vez la temperatura ya sea un poquito mayor, el hecho de estar ciñendo a 70º de viento aparente hace que la sensación térmica sea menor que la del Pacífico Sur ya que el viento te pega directo al cuerpo y no desde detrás.

Volvemos a ver a otros barcos y algún que otro pesquero a lo lejos, pero curiosamente ninguno con nombre en español; la mayoría, en chino o en inglés. Esto me ha sorprendido ya que estamos a unas 250 millas de la costa argentina.

Personalmente estoy muy feliz de estar navegando en esta aguas y cuando miro el ordenador me llena de emoción el estar tan cerca de mi casa y de mis seres queridos. Ése es un aspecto muy duro de la regata: el poco tiempo que uno pasa con los familiares y sus seres queridos. Hay que apretar los dientes y no dejar que las emociones te controlen ya que aquí la mente juega un papel súper importante.

Volviendo a la regata, en lo deportivo tenemos a la vista a “Alvimedica” y por momentos en el AIS vemos a “Brunel”. Se siente que los de delante corren y los de atrás empujan. Ahora el “MAPFRE” áenfocado en navegar rápido hacia el Norte y ganar esa milla que cuesta tanto. Todos sanos y con ganas de llegar a Brasil.

#vamosMAPFRE

Fran