Bueno, al parecer si el viento nos acompaña y no hay más imprevistos el “MAPFRE” tendrá su llegada a Ciudad del Cabo el viernes por la tarde. Las ganas de llegar ya se notan, han pasado más de 24 días y no estamos en una situación muy cómoda.

El no estar con la flota puede llegar a distraer un poco y sentir que uno no está en regata. Hablando con Ñeti me comentaba que es más fácil estar entre la flota ya que uno está más motivado y concentrado pero que al tener una diferencia de 500 millas hace que todo se haga un poco más difícil a bordo en cuanto ánimos, concentración y niveles de frustración.

Hoy ha habido muchísimos albatros sobrevolando alrededor del “MAPFRE”, es impresionante cómo se desplazan sin mover las alas. Aparecen entre ola y ola como un planeador gigante buscando comida. Es un animal fantástico, realmente se disfruta viéndolo cuando uno está en cubierta y vuela al lado del barco como si fuese en cámara lenta con sus alas desplegadas y su pico naranja. ¡Va a tal velocidad que le puedes llegar a ver los mínimos detalles!

Respecto a la comida a bordo, ya no queda mucha. Esperemos que la llegada sea como prevemos, sino a partir de ahí, sólo quedan cacahuetes, barritas de cereales y agua de la potabilizadora. Gas no va haber más a partir del viernes así que se va a hacer difícil cocinar las últimas dos comidas que nos quedan para ese día.

Tenemos al “SCA” a unas 80 millas y se nota la presión, lo peor que podría pasar sería terminar detrás. Ahora sí que los días que quedan no hay que cometer ningún error y hasta tal vez el mismo “Alvimedica” se lleve una sorpresa, ya les hemos recortado más de 60 millas y esperamos recortarles más.

Fran Vignale

Reportero a bordo del “MAPFRE”