Una vez más, nos colamos entre bambalinas para seguir conociendo al equipo humano del “MAPFRE”. Hoy es el turno de Santi de Pablos y Gonzalo Fernández de Velasco, al que toda la comunidad de la vela conoce como “Nervio”

EN LA TRASTIENDA DEL “MAPFRE” (II): ENTRE COMPOSITES Y SISTEMAS

Gonzalo Fernández de Velasco “Nervio” (i) y Santi de Pablos (d), del equipo técnico de tierra del “MAPFRE”, en Auckland
© María Muiña/MAPFRE

Es difícil no verlos sonreír. Ya pueden estar lijando como conduciendo la neumática, como cosiendo, como haciendo una placa de carbono. Es decirles ‘¡hola!’, y siempre viene un hola de vuelta con sonrisa incorporada. En el caso de “Nervio”, son más de 20 años de experiencia como componente de equipos de tierra, cuando ya con 23 años participaba en la construcción del Copa América “Quinto Centenario”. El primer gran proyecto de Santi fue la Copa América. Durante dos años y medio estuvo en Valencia trabajando para el Desafío Español. Luego vino para ambos la Barcelona World Race con el “MAPFRE” de Iker y Xabi, uno colaborando otro como miembro fijo del equipo. Y luego otros proyectos… hasta llegar al “MAPFRE” y la Volvo Ocean Race 2014-2015.

Tu puesto dentro del equipo técnico de tierra es…
Nervio: Soy “El Fibras” [risas], el que se dedica al composite.
Santi: Encargado de sistemas de a bordo: mecánica del motor, potabilizadora, hidráulica, timonería, y también de “velería”…

¿En qué consiste exactamente?
Nervio: Hago las piezas de fibra del barco. Al ser barcos monotipo, iguales, hay algunas que te las suministra el astillero de ‘Volvo’ y el barco en sí. Pero hay otras que quiere la tripulación y se las hago yo. También me encargo de los fondos del barco, que estén en perfecto estado y de los apéndices: orzas de deriva, timones… Sacar, lijar, pintar…
Santi: Principalmente chequear que todo funcione y reparar lo que se rompe. Y hacer los inventos que te manda la tripulación: una bolsa por aquí, un tirador por allá… Básicamente eso: mantenimiento, reparación y hacer pequeños detalles.

[“El McGyver”, interrumpe “Ñeti” Cuervas-Mons]

Lo que más te gusta de tu trabajo en el equipo es…
Nervio: Que estoy entre amigos, el ambiente.
Santi: El ambiente de trabajo, los compañeros, y la variedad del trabajo en sí: hoy montamos la carpa, mañana se saca el barco de agua… en definitiva, que haces cosas diferentes. Estar todo el día haciendo lo mismo, no sé si me gustaría…

¿Y lo que menos?
Nervio: Pintar, es lo que me da más pereza.
Santi: Montar la carpa. Porque lo que a nosotros nos gusta son los barcos, el mar, investigar, hacer cosas y montar la base en cada puerto no tiene nada que ver con lo otro. Es una rutina y un poco “rollo”.
Por otro lado, reconozco que a mí me cuesta estar fuera de casa. Los primeros meses del proyecto, que estuvimos en Inglaterra y Lanzarote lo que se me hacía más duro era no estar en casa, no dormir en tu cama, no sentarte en tu sillón, no coger tu coche… Y luego la comida: aquí mal, allí bien, aquí mal, allá regular… Igual con 20 años te da igual, pero ya con unos años… [risas].

¿Qué es lo que más satisfacción te produce de tu trabajo?
Nervio: Ver y comprobar que algo que yo hago funciona, y que a la tripulación le gusta. Y también solucionar un problema.
Santi: Ver el barco navegar. Cuando ves el barco navegar, con todos los demás, y piensas ‘ese barco navega gracias a mi aportación. Eso, a mí, me llena.

Dentro de la tripulación, ¿quién es el tripulante con el que estás más en contacto por tu área en el equipo técnico?
Nervio: Quizá con “Ñeti” [Cuervas-Mons]. Por supuesto, también con Xabi [Fernández] pero más con “Ñeti”, que es el capitán del barco.
Santi: Con “Ñeti”, el capitán del barco. Es el que manda los trabajos, el que dice ‘no has hecho esto, has hecho lo otro, o tienes que estar con esto’…

¿Cambiarías tu puesto dentro del equipo por otro?
Nervio: No, porque me gusta mi trabajo.
Santi: No. Yo tengo un perfil más general, no tan técnico ni específico. Estoy satisfecho donde estoy, pero si pudiese elegir no cosería. ¡Es un “marrón”! [risas]. Al principio me dijeron que sólo habría que coser alguna ‘cosita’ y me paso dos días en todas las paradas cosiendo [risas]. Obviamente no las velas, que no podemos, sino otras cosas.

Si surgiese la oportunidad y pudieses hacer la Volvo Ocean Race como tripulante, ¿lo harías?
Nervio: ¡Ni loco!
Santi: Una etapa sí, por probar, pero la vuelta entera no.

¿Por qué?
Nervio: Porque me gusta navegar pero ver tierra. Me aburre ver sólo mar todos los días [risas].
Santi: Porque es muy duro, yo tengo casi 50 años… [risas]. Es duro estar veintitantos días mojado, comiendo mal… A mí no me gusta sufrir, sino divertirme.