Después de un día de puro través, el viento roló dejándonos en una ceñida hasta el nuevo role, que creemos será en la tarde del sábado.

En segunda posición, estratégicamente cuidamos nuestro lugar en la flota ya que la presión desde el fondo es grande. “Abu Dhabi” cubre mucho su barlovento, por lo que hace que nos quedemos en el medio tirando hacia arriba y los de atrás echan a correr para ganar Norte y campo.

El equipo está tranquilo y muy atento a los movimientos de los otros barcos. El peso a barlovento es fundamental en la ceñida, así que están todos y todo lo más a banda posible. De la guardia a la litera y de la litera a la guardia. Nada de deambular por el barco.

Se siente que la recta final está cerca y se nota la tensión en Iker. Es el momento de definir y después de 18 días de etapa cerrar esto con un podio será magnifico. Nada está dicho hasta que se cruce la línea de llegada, pero nuestra posición es buena y se está cuidando bien el puesto.

Es un final de etapa fantástico ya que después de tantas millas estamos muy juntos. A bordo se vive con mucho nerviosismo, pero al mismo tiempo uno se acostumbra a que estén ahí y a la presión.

La temperatura ya es templada y no necesitamos la triple capa de polar para vivir. Las medias de goretex ya no se usan y alguno que otro anda en shorts y zapatillas para navegar.

Hemos tenido una luna fantástica que ha iluminado toda la noche, casi como si fuese de día. Son los placeres de la navegación nocturna con la luna.

#vamosMAPFRE

Fran