A buen ritmo rumbo Norte

© María Muiña / MAPFRE

El barco español deja atrás las calmas ecuatoriales y lograba ser el más rápido durante la noche, ganándole la posición a “Alvimedica” y sacándole casi 50 millas de ventaja

Por fin han quedado atrás las siempre complicadas calmas ecuatoriales y el “MAPFRE” navega rumbo Norte manteniendo un duro mano a mano con “Alvimedica”, a quien lograba superar de madrugada gracias a haber sido el más rápido durante la noche manteniéndose siempre por encima de los 12 nudos de velocidad, y es que tal y como exclamaba Francisco Vignale en su reporte de la jornada: “¡Por fin llegó el viento!”.

Tal y como se esperaba, no han sido fáciles los Doldrums del Índico Norte y así lo explicaba ayer el patrón del barco español: “Normalmente cuando los de delante entran en la calma y los de detrás tardan más tiempo recortan millas y luego entran más tarde en las calmas, pero en este caso nosotros entramos a la vez que los de delante. Hemos tenido una transición un poco dura, pero ahora son las primeras horas en las que empieza a entrar el viento del Este y estamos en una situación bastante favorable para luego poder utilizar esas millas del nuevo barlovento que tendríamos”.
 
Ahora, las cosas han cambiado y el “MAPFRE” navega ya rumbo Norte con un viento que por suerte está siendo mejor del esperado. “No es el viento que esperábamos sino que es aun mejor. Nordeste era la predicción, pero llegó viento del 100, 105 -Este, Sudeste-” , afirmaba Vignale. Lo cierto es que desde el parte de posiciones de las 20:00 horas de ayer y durante los cuatro siguientes, el barco español ha sido el más rápido y le ha ganado la posición al “Alvimedica”, quien ahora es quinto a casi 50 millas de los de Iker Martínez.

Según el parte de posiciones de las 11:00 horas, el “MAPFRE” se sitúa a unas 180 millas del “Brunel” -líder actual de la flota seguido muy de cerca por el “Dongfeng”- y navegando a 11,2 nudos, siendo superado en velocidad tan sólo por el “Abu Dhabi”, que marcha tercero a 12,5 nudos.

Por delante, todavía restan más de 1.300 millas hasta la llegada en Abu Dabi en las que el barco español peleará por acercarse más a la flota de cabeza, y es que tal y como decía Vignale: “Ganar millas es ganar millas, y se cuidan como oro. Aunque falten mas de mil, ganar cinco ahora puede marcar la diferencia en la recta final”.

Invitado a bordo del “MAPFRE”
Mientras el barco español trabajaba a destajo para salir de las calmas ecuatoriales, un inesperado invitado se subía a bordo del “MAPFRE” para acompañarles en su búsqueda del buen viento que les hiciese dejar atrás los Doldrums del Norte.

“Hace dos noches se nos puso un pájaro en la punta del palo, debía estar exhausto, agotado”, comenzaba explicando Iker. “Se ve que íbamos en la misma dirección que quería ir él, hacia el Norte, y se apoyó en la electrónica ahí arriba. Hicimos todo tipo de perrerías: ruidos, sonidos y golpes en el mástil a ver si se iba, pero no hubo manera. Estuvo casi toda la noche ahí apoyado. Se ve que iba a gusto. Por lo menos nos servía de veleta porque el tío sí que iba totalmente aproado en la punta del palo y era gracioso porque se le veía de rojo y de verde”.

La mañana siguiente, cuando por fin el viento comenzaba a soplar y el “MAPFRE” empezaba a dejar atrás las calmas ecuatoriales, ese inesperado y temporal pasajero abandonaba el barco español y retomaba su camino rumbo Norte. “Claramente para la etapa 3 vamos a tener que poner un espantapájaros en la punta del mástil”, finalizaba afirmando Vignale.