Con una dirección de viento del 57º, rumbo del 295º, aparente del 113º con 22 nudos, el “MAPFRE” vuela hacia el Noroeste con un mar bastante ‘movidito’.

Entramos ayer en el nuevo sistema de viento, luego de salir de los Doldrums satisfactoriamente, y nos hemos encontrado con rachas de hasta 30 nudos detrás de unas nubes negras y cargadas de agua.

Vivimos con 33º-35º de escora: incomodísimo y poco afable para la vida a bordo.

A 26º C está el agua, que desalinizamos y se aloja en un tanque. Ya está caliente y se termina de recalentar con el motor durante las cargas de baterías. Básicamente es como tomar té tibio todo el tiempo. Aclaración: sin duda prefiero el té tibio del Caribe al agua semi congelada del Pacífico Sur, la cual te da dolor la cabeza si la tomas muy rápido.

Seis barcos están palo a palo y las posiciones cambian todo el rato. “Abu Dhabi” logró recuperarse y salir de la parte de atrás de la flota. De un parte de posiciones a otro recuperó unas 12 millas de diferencia, situándose en el Top 3. Cuando hay que apretar es uno de los barcos que más lo hace, y de forma muy peligrosa ya que te puede sacar varias millas en menos de seis horas.

Por la noche ha bajado un poco la temperatura con respecto a lo que veníamos acostumbrados y las chaquetas reaparecieron en cubierta.

Los cambios de velas han sido progresivos en cuanto al viento y hemos pasado del código cero al fraccional y del fraccional al J1. Llevamos una muy buena velocidad de 20 nudos, lo que nos hace sentir que estamos camino a Newport a toda leche.

Antes del mediodía estaba limpiando la neverita en la que cocino en la popa del barco cuando Rafa pegó un ‘timonazo’ para esquivar unas algas. Esto me hizo perder el control y la neverita resbaló de mis manos. Un grito de “NOOOOOO…” salió de mi boca y un pensamiento de frustración. Tenía la intención de que esta neverita terminase la vuelta al mundo.

Ahora nos queda una olla en la cual se cocinan los fideos y el risotto, que será nuestro reemplazo de la neverita.

He visto algunas caras de preocupación por cuando haga frío en el norte, pero bueno la vida es así y si se tiene que comer frío se comerá frío por unos días.

A no bajar los brazos ni despistarse, que perder la neverita no nos hace ganar la etapa.

#vamosMAPFRE!

Francisco Vignale, OBR