Nuevamente el “MAPFRE” comienza una nueva etapa de la Volvo Ocean Race. En esta caso, la cuarta etapa. Con un gran ambiente salimos de Sanya rumbo al Buda que estaba a unas cuantas millas de la marina donde se albergó la “Volvo”.

No hemos salido de la mejor forma, pero es una etapa larga y dura” decía Xabi Fernández.

Volviendo del Buda rumbo a Sanya hemos podido recuperar un poco de lo que perdimos en la popa hacia el majestuoso Buda. Nos quedamos a barlovento de la flota esperando el mejor momento para virar y así meternos por el medio de la flota en lo que sería una ceñida de 20 nudos hasta Filipinas.

El viento fue aumentando poco a poco junto al oleaje. Hasta el momento soy el único tripulante afectado por el mareo, aunque haya tomado las pastillas.

Los chicos lo están dando todo. “Es una ceñida larga y dura en la cual la flota va a tener varios cambios de posiciones” comentaba Rafa Trujillo.

Por la madrugada el viento superó los 25 nudos, así que pusimos un rizo en la mayor y cambiamos de J1 a J2. Mucho spray en la proa y entre Ñeti, Carlos, Willy y Rafa han cambiado la vela sin problemas y a una muy buena velocidad.

El barco pega sus buenos saltos y se baña con las olas del mar chino. Esperamos por lo menos 48 horas más de ceñida fuerte que nos dan la bienvenida a la etapa cuatro

¡#vamosMAPFRE!

Fran Vignale