Después de la visita de los Reyes Magos abordo del “MAPFRE” nuestra suerte no ha sido la mejor. Notábamos que el barco no estaba navegando lo suficientemente rápido. “SCA”, que estaba poco más de una milla detrás de nosotros, rápidamente se puso en nuestra popa y nos pasó por sotavento. Fue en ese momento cuando realmente entendimos que había algo que nos estaba frenando.

Casi todos los tripulantes miraron por el endoscopio para chequear quilla, bulbo, timones… y sin ver absolutamente nada. Después de la trasluchada y seguir sintiendo el barco pesado se decidió hacer la primera maniobra en reversa para sacar todo obstáculo o OFNI -objeto flotante no identificado- que pudiese estar agarrado a nuestro glorioso barco. Después de la maniobra comprobamos que había un plástico blanco (mismo color de la quilla) de un metro cuadrado  y nos estaba frenando.

Una hora más tarde del almuerzo, Rafa Trujillo estaba al timón y después de bajar una ola sintió que el barco se frenaba bastante, lo que le hizo pensar que nuevamente nos habíamos enganchado a otra cosa. Tras discutir y ver que el barco iba frenado nuevamente, se realizó por segunda vez la maniobra en reversa poniendo el barco proa al viento y llevando la botavara y el foque hacia el viento para lograr la marcha atrás. Para este entonces ya habíamos golpeado una tortuga, enganchado dos plásticos y perdido varias millas respecto a la flota. Todo esto sucedió sobre la costa de Pakistán. No es una de las vistas mas lindas pero es un disfrute navegar sobre la costa y conocer geografía nueva!

Ya entrada la tarde y con el sol cayendo, entre 17 y 20 nudos de popa nos empujaron rumbo a Sri Lanka. Nuevamente el barco se sentía lento y, debido a que no hemos visto salir nada debajo del barco en la segunda maniobra, se decidió bajar a Ñeti en al agua. En ese momento la maniobra conllevaba muchísimo más riesgo ya que íbamos a tener un hombre en el agua, el estado del mar era con algo de oleaje y hay más de 17 nudos de viento. Se sentía el nerviosismo y la adrenalina de Ñeti que tenía que saltar.

Aproamos el barco y se dio la señal para que saltase. Desde el momento en el que entró en el agua hasta que salió fue eterno, habrán pasado unos 15 segundos pero todos estaban más que preocupados y listos para traerlo de vuelta al barco si fuese necesario. Con un cabo atado a su cintura la tripulación lo trajo de vuelta al barco arrastrándolo con la fuerza del winche y los pedestales. Dio el OK a que estábamos limpios, subió al barco sano y salvo y seguimos navegando.

Entrada ya la noche el viento subió a 22 nudos junto a una hermosa luna, brillante, anaranjada y redonda. Sin obstáculos o maniobras que realizar, el “MAPFRE” navegó la noche entera con el role de viento que poco a poco nos llevaba hacia el Sureste. Entre cafés y buenas historias de los compañeros de guardia, la noche pasó e iluminados por la luna el “MAPFRE” navegó lo mas rápido que pudo.

Al amanecer Rafa, Carlos, Rob, Jean Luc y yo fuimos testigos de otro gran amanecer.

Estamos entrando en la zona de poco viento. Jean Luc dice que nos esperan unos ocho nudos. Volverá la vecindad a la proa y extrañaremos el confort de las literas. Ha comenzado un nuevo día para el “MAPFRE” y esperemos que no tenga tantos obstáculos como las pasadas 24 horas.

VAMOS MAPFRE!!!!

Fran.