El suave y refrescante viento de los Alisios ya nos llevan hacia el Norte para entrar en los Doldrums. Faltan, aproximadamente, unas 200 millas. Salimos de una calma para meternos en otra, nadie dijo que esto fuera fácil.

Los partes que llegan al barco marcan que estamos con velocidades mayores que los otros equipos y estamos recuperando lo que nos han sacado hacia el Norte. Esperemos que ellos no tengan mucha suerte camino al Este para así poder entrar a los Doldrums primeros.

Por la noche, mientras navegábamos, vimos un grupo de nubes grandes en la proa con un espacio bastante grande en el medio. Lo peor que uno puede hacer es meterse allí y que te saquen diez millas ya que justo entre las nubes no hay viento.

El calor sigue dándonos una paliza sin piedad y hoy, desde bien temprano, ya estaba calentando todo el barco. No descansa y no da descanso. El único momento en el que realmente se está a gusto es por las noches, cuando hay alguna brisa y se puede estar sin camiseta ya que de día los rayos del sol te queman la piel con crema solar y todo. Es muy importante el uso de la camiseta.

Seguimos cuartos en los partes, pero con suerte eso en unos días podría cambiar.

Recibimos un acertijo de parte de Pedro Campos y el que logró descifrarlo se llevó dos “Ferreros”. El ganador fue Ñeti que, por el momento, va ganando ya que ha acertado la mayoría de las preguntas.

Para los más curiosos, el acertijo fue: hay tres personas puestas en fila de manera que cada uno sólo ve al que está delante y hay cinco sombreros: tres negros y dos blancos. Nadie sabe de qué color es el sombrero que lleva puesto. El que adivine de qué color es el sombrero que tiene puesto se lleva un millón de euros, pero si se equivoca se le cortará la cabeza. Se les colocan los sombreros y se les hace la pregunta. Todos guardan silencio y al cabo de un rato el primero de la fila, que no ve a nadie dice que ya sabe de qué color es su sombrero.

La pregunta para “Los Juegos del hambre”, con estos datos, fue: ¿de qué color es el sombrero del primero de la fila, que dice saberlo, y por qué sabe su color?

¡Os doy la solución!

El último de la fila, que ve a los otros dos -tal y como se cuenta- no dice nada, lo que  quiere decir que está viendo o bien un sombrero blanco y uno negro o dos negros; porque si viera dos blancos seguro que él tenía que tener uno negro.

El segundo de la fila, al ver que el de atrás no dice nada y al no decir nada él tampoco, quiere decir que está viendo en el de delante un sombrero negro, porque si estuviera viendo uno blanco -y al no decir nada el de atrás- el suyo necesariamente tendría que ser negro y lo adivinaría.

Por último, con estos mismos razonamientos y dado el silencio de los dos de atrás, el de delante dice que su sombrero es negro, porque si fuera blanco el segundo o el tercero sabrían con seguridad el color del sombrero que llevaban puestos ellos mismos.

 

¡Vamos “MAPFRE”!

Fran Vignale