Comenzamos el viernes con una última virada que nos posicionó en el medio de la flota en una zona más segura. Luego de varias horas buscando el role por fin lo encontramos. Una tranquilidad saber que no volveremos a virar hasta dentro de seis días.

Por ahora, rienda suelta hasta el norte de Brasil y cruce del Ecuador. Al galope y sin mirar hacia atrás es donde tienen que estar puestos los ojos del “MAPFRE”.

En nuestro barlovento, “SCA” y “Brunel” se ven muy sólidos y con buena velocidad. Sus enormes Código Cero se ven desde muy lejos y a bordo jugamos a ver qué nube se les va a cruzar para que frenen y poder sacar ventaja sobre ellos.

Como dije en un blog anterior, se produce el efecto elástico y, como un pelotón de ciclismo, cuando uno se escapa pronto es tragado por la flota por falta de viento o alguna racha negada que no lo ha llevado muy lejos.

Tuvimos a “Dongfeng” todo el día sometido y presionando para pasarlo pero entre las rachas, nubes y lo inesperado fue imposible pasarle por sotavento.

Es bastante desesperante tener a un rival justo enfrente tuyo y no poder dejarlo atrás mordiendo el polvo, pero así es la vela y así esta regata: te tiene 20 días junto a otros, viéndonos unos a los otros, hasta el último minuto, que hay que definir.

Volviendo un poco a la vida a bordo… ¡Se nos acabó el dulce de leche! No quiero hablar del tema ya que lo devoraron sin piedad y no he podido comer mucho de él. En Newport será difícil conseguir otro…

Volvió nuevamente el vecindario a la proa del “MAPFRE”, luego de una etapa entera. La etapa anterior fue exactamente al revés: todo el peso para atrás y a barlovento.

Aquí, con el poco viento, nuevamente todos nos vamos hacia la proa junto a los objetos personales y todo lo que uno se pueda llevar para que en la popa no quede nada de peso.

“Ñeti” está recuperado del todo y con antiinflamatorio se mejoró muy rápido. Su cuerpo debía descansar y recuperar energías. Xabi, que lo cubrió, está nuevamente cumpliendo sus guardias como patrón.

¡Vamos MAPFRE!

Fran Vignale