Preparación, prevención y reparación física

© María Muiña/MAPFRE

Preparación y puesta a punto del barco, las velas, la electrónica… Los últimos días antes de que comience una etapa son intensos para el equipo de tierra, pero no sólo se atiende al estado del material sino que la tripulación también debe estar al cien por cien para afrontar el desafío de la vuelta al mundo en su mejor estado de forma. Íñigo Losada, responsable del área de salud del MAPFRE, tiene clara la exigencia física que supone la Volvo Ocean Race, y es por eso que los entrenamientos y la preparación es más específica a medida que se acerca el gran día.

Tal y como él afirma, “seguimos con la rutina de ejercicio físico y entrenamiento por las mañanas. Los días que quedan van a ser más de recuperación y puesta a punto para que el fin de semana estén todos a tope y listos para empezar la regata en las mejores condiciones”.

A sólo tres días para que dé comienzo en Alicante la primera etapa que llevará la flota hasta Lisboa, el equipo de salud que dirige Losada se centra en atender de manera personalizada las necesidades de cada uno de los regatistas. La edad, el puesto que desempeña en el barco y el historial médico de cada tripulante es clave a la hora de establecer el tratamiento más adecuado para cada uno.

“Por un lado tenemos gente que viene arrastrando alguna molestia de lesiones anteriores, y lo que hacemos es terminar de recuperar a esa persona. En otros casos son tripulantes que sabemos que tienen algún punto débil, o que son susceptibles de tener alguna lesión, y trabajamos como prevención. El resto de casos simplemente son tratamientos de descarga y masaje para que descansen mejor y estén este fin de semana al cien por cien”, afirma Íñigo.

Un equipo con experiencia para dar la vuelta al mundo
Tras tres vueltas al mundo al frente del departamento de salud del equipo español, Íñigo Losada juega con ventaja a la hora de saber qué necesita el equipo en términos de salud. Sin embargo, el MAPFRE no cuenta sólo con el de Burriana para cuidar del bienestar físico de la tripulación. A su lado trabajan diariamente y en cada etapa diferentes fisioterapeutas locales, Pablo Díaz-Munío como médico de la Organización, y la jefa de logística del equipo María Bertrand, cuyo trabajo también es imprescindible para que las necesidades del equipo de salud estén cubiertas en cada etapa.

“Tenemos un médico que colabora con nosotros, Pablo Díaz-Munío, que también es el médico de la Volvo Ocean Race. Yo tengo contacto directo con él y cuando hay algún problema lo tratamos conjuntamente. Por otra parte, en el equipo también tenemos la figura del fisioterapeuta. Trabajamos con personal local, lo que significa que en cada lugar en el que estamos contactamos con profesionales que ya conocemos de ediciones anteriores”, explica Íñigo y añade: “Lo que cobra importancia aquí es saber transmitirles a estos profesionales el caso de cada tripulante”.

En el caso de Alicante el MAPFRE trabaja con Alejandro Fochtman como fisioterapeuta, con quien ya se ha contado en ediciones anteriores. Este argentino con 15 años de experiencia en fisioterapia deportiva tiene claras cuáles son las lesiones más comunes y las zonas en las que prestar especial atención: “Cada deporte tiene un poco lo suyo. Aunque no hay una lesión específica del regatista, lo más común son las lumbalgias. Se supone que es por la inestabilidad del barco, lo que hace que la musculatura de la espalda sea la que más trabaje a bordo”, afirma.

En definitiva, con diez meses de regata por delante y 45.000 millas de recorrido alrededor del mundo, la Volvo Ocean Race supone un desafío imprevisible que llevará al límite a todos y cada uno de los participantes. El MAPFRE lo tiene claro, y es por eso que el departamento de salud trabaja sin descanso para que la seguridad y la salud de la tripulación que dirige Xabi Fernández esté por encima de todo.