Parece mentira que estemos en la cuarta etapa y no dejo de estar sorprendido por la igualdad entre barcos… Sinceramente, antes de entrar en la Volvo Ocean Race como reportero de a bordo tenía una idea totalmente diferente en cuanto a la competitividad entre equipos que me iba a encontrar.

Mi perspectiva empezó a cambiar en la Fastnet Race, la primera vez que los siete VO65 competían juntos esta edición. En esa regata los barcos no se perdieron de vista en tres días y nosotros llegamos tan sólo un minuto y medio detrás de Dongfeng, con un final de infarto. Creo que nunca había vivido una regata tan emocionante y eso se ha ido superando en cada etapa.

Esta mañana hemos dejado por babor las Islas Salomón, un punto de paso obligado hacia Hong Kong. Los cuatro primeros barcos de la flota nos podemos ver los unos a los otros desde hace dos días. La distancia que separa a Dongfeng, en primera posición, de Vestas, en cuarta, son unas ocho millas. Nosotros nos encontramos en segunda posición tras una noche con mucha actividad de nubes que la tripulación ha sabido aprovechar para pasar a Akzonobel.

Parece que la situación se repite… Al igual que pasó en la segunda y la tercera etapa, el MAPFRE se encuentra detrás de un Dongfeng líder. Queda mucha etapa por delante y aún no hemos pasado las calmas ecuatoriales. Xabi comenta que es el momento de no cometer errores y de saber aprovechar cualquier oportunidad que se presente para hacerse con el liderazgo. Veremos qué pasa esta vez.

Si esto sigue así de competitivo, será interesante ver a estos barcos de cabeza parados en las calmas ecuatoriales. Aunque serán momentos duros para los regatistas, luchando por décimas de nudo de velocidad y con la incertidumbre de quién conseguirá primero esa brisa de viento para salir de la calma y ponerse en cabeza.

Ugo Fonollá