Los primeros días de regata, tras haber escogido una ruta más costera que el resto, nos encontrábamos en quinta posición. Obviamente era una situación que no gustaba mucho a bordo, pero tampoco cundía el pánico. Tan solo llevábamos dos días de regata de unos 20 que se estima que va a durar la etapa, por lo tanto, queda mucho por luchar.

Ahora, en el quinto día de regata, nos encontramos apuntando a las Islas Salomón con rumbo directo y lo hacemos en tercera posición después de haber ganado una pequeña batalla de trasluchadas a Vestas y Turn the Tide on Plastic el día anterior. Además, esta mañana amanecíamos con Dongfeng y AzkoNobel en nuestro horizonte a tan sólo cinco millas en nuestra proa. Ha sido un buen avance y la tripulación está muy contenta de volver a estar luchando en el grupo de cabeza.

El resto del día no ha sido fácil, ha llegado un momento en que los dos barcos de cabeza empezaban a poner distancia de nuevo con nosotros. Las condiciones parecían bastante estables con vientos Alisios y cielo despejado, así que la tripulación no ha tardado mucho en reaccionar y probar diferentes configuraciones de vela para poder seguir el ritmo. Esta noche se espera que haya más actividad de nubes y que dé un poco de juego a la estrategia a corto plazo, donde si las cosas se hacen bien, las ganancias pueden ser más grandes.

Por otro lado, el clima empieza a ser cálido. La única chaqueta que ha habido hoy en cubierta durante el día ha sido la del proa para no mojarse en los cambios de vela, el resto goza de vestir en manga corta. Las gafas de sol, la gorra y la crema solar complementan el kit, ya que el sol pega con fuerza.

Ugo Fonollá