Qué lindo fue ayer ver a “Dongfeng” durante todo el día junto a nosotros. Es un gran espectáculo que los barcos estén tan encima los unos de los otros. Hemos pasado más de 24 horas pegaditos, a menos de media milla uno de los otros, sin muchos cambios.

Aclaro que es lindo para mí, que no sufro el llevar la velocidad del barco porque estoy seguro que para Xabi, Iker y Jean Luc debe ser una tortura tener que estar constantemente mirando al oponente y llevando el barco ese medio nudito más rápido todo el tiempo. De hecho hubo un momento en el que Iker dijo: “Muchachos esto es cuestión de lo que queremos nosotros, de adónde queremos ir nosotros”. Esto lo dijo después de tener al “Dongfeng” a barlovento metiendo presión para que bajásemos.

Por la mañana y mediodía no ha habido mucho viento y la vida a bordo ha sido de locos: stacking y peso del barco de aquí para allá. Cada cambio de viento que había implicaba mover todo el peso.

A pocas horas de que caiga la noche podíamos ver a “Brunel” a barlovento, a “Dongfeng” a sotavento y al fondo “Alvimedica”.

La noche ha sido dura, de ceñida, con más de 23 nudos. Peelings de MH 0 a Fraccional y de Fraccional a MH 0. Lluvias, rachas de 26 y 27 nudos, máxima escora del barco y ¡navegando rápido hacia el Norte!

Al primer rayo de luz por la mañana viramos por un role de viento que, en cuanto volvió, volvimos a virar. Una guardia tuvo que quedarse para las viradas y sin poder dormir siete horas, sabiendo que luego tienen dos horas de descanso para luego volver a cubierta a navegar otras cuatro horas más.

La vida del regatista en el mar es dura, mojada y sacrificada.

#vamosMAPFRE

Fran Vignale