Luego de la llegada a La Haya tuvimos un gran y merecido descanso tras vivir unas últimas 48 horas intensas. En un día de lluvia, oscuro y frío pasamos el día en equipo.

Primero fuimos al barco para ordenarlo un poco, hacer correr la potabilizadora de agua y dejar todo listo para ayer salir en esta segunda sección de etapa.

Almorzamos juntos para luego recorrer los alrededores a la Volvo Ocean Race, la verdad muy bonito. Personalmente me hubiese gustado quedarme por lo menos algunos días más. La gente, súper amistosa y el ambiente en el cual se desarrolló el evento ha sido fantástico. Los holandeses además de tener un gran equipo de fútbol saben recibir de forma extraordinaria a los extranjeros.

Finalizamos el día con cena libre, cada uno por su cuenta para que el que prefería se fuese a dormir más temprano o incluso servicio de habitaciones para ni siquiera salir de la cama y tener las pilas al 120% en lo que reste de la etapa.

Ya amanecidos y desayunados nos dirigimos hacia el barco. A las 14:20 partimos hacia Gotemburgo. Entre dos escolleras de piedra camufladas de gente, ya que estaban repletas en su totalidad, fue la salida. Un recorrido sencillo y perfecto para que los espectadores locales que estaban en sus barcos, neumáticas y cualquier tipo de objeto flotante pudiesen disfrutar de la visita de la regata en sus aguas.

Sin embargo, luego de la salida, fuimos alcanzados por “Brunel” que comenzaba su regata pocos minutos después de nosotros. La situación a bordo no es de la más agradable porque de quedar a dos barcos de “Alvimedica” bajaríamos a la quinta posición. De pelear un puesto en el podio a quintos hay un gran abismo, además de ser un puesto que no refleja todo el esfuerzo, logros y profesionalismo de este equipo en esta vuelta al mundo.

El “MAPFRE” sigue en la lucha y entre los TSS va a dar pelea hasta el último metro y rincón de océano.

Hay un momento clave en esta etapa y será en el Norte de Skagen, Dinamarca. El viento será extremadamente inestable, si es que hay viento. Nuestros routing marcan que habrá un gran parón de la flota allí. Esto significa que todos los barcos paran y se reagruparan hasta que llegue el nuevo viento. Cualquier cosa puede suceder allí…

Como dice Jean Luc [Nélias, navegante], “esperamos un casino o lotería nacional”, refiriéndose a que vamos a necesitar suerte y que el azar será el encargado de que barco salga primero de Skagen.

El frío y la lluvia se han hecho presente en esta primera noche y se agradece estar de popa con un cómodo viento aparente del 80 [Este].

En la salida ceñimos por momentos y ¡uf! ¡Estaba para guantes con sol y todo! Con un viento aparente de 35 era como si el hombre de las nieves soplase sobre el barco.

Pensando un poco me doy cuenta que éste puede llegar a ser el penúltimo blog que escriba en esta vuelta al mundo… ¡wow! Esto está llegando a su fin. Ha pasado volando y la verdad es que se me vienen un montón de recuerdos a la mente.

No es momento de despedirme todavía pero al que me ha leído y acompañado a todo el “MAPFRE” le mando un fuerte abrazo y un agradecimiento por el interés en esta gran aventura.

Es un momento un poco nostálgico pero como estamos en regata no hay mucho lugar para ese tipo de sentimientos. Siempre son interrumpidos por una trasluchada, la hora de comer, un cambio de vela, un cambio de guardia, hacer agua, cargar baterías, achicar, sacar fotos, filmar, escribir los reportes, trasmitir en vivo, hacer cafés, charlar con los chicos durante su guardia o básicamente estar navegando alrededor del mundo en una de las regatas más extremas.

¡Vamos MAPFRE!

Francisco Vignale, OBR