Después de diez horas intensas de navegación hacia Filipinas en el Mar del Sur de China llegamos a aguas filipinas. Entre seis viradas nos insertamos entre las islas del Norte junto con “Abu Dhabi”, que estaba a nuestro sotavento; “Dongfeng”, a nuestra proa y “Alvimedia”, en nuestro barlovento. “SCA” y “Brunel” decidieron ir hacia el Norte antes que la mayoría de la flota.

¿Navegando hacia el Norte? ¿el Norte? Sí, hacia el Norte y no hacia el Sureste, donde está Nueva Zelanda. Esto se debe a que el routing nos indica que allí tendremos mejor viento y con que naveguemos unas 300 millas en dirección contraria luego será recompensado con una excelente navegación.

Después de tres días de ceñida fuerte, al entrar entre las islas el oleaje bajó, dándonos un respiro a tantos saltos que veníamos dando. Los que estábamos mareaditos hemos podido acomodarnos y recomponernos. Todos se abalanzaron sobre la comida y de lo que había sobrado ayer y antes de ayer y hoy ya no queda nada.

Cuando el sol salió teníamos en la popa a “Alvimedica”, que decidió cambiar el rumbo para navegar más de través y así sacarnos una diferencia por sotavento.

La corriente no nos favoreció, haciéndonos perder más sobre el barco turco-americano.

Al poco tiempo, la flota de cuatro barcos llegó a la costa de la isla Pamoctan, un paraíso impresionante. Entre viradas nos fuimos cruzando y con un hermoso escenario de fondo seguimos navegando hacia el Norte en busca del nuevo viento. A partir de ese punto va a ser una gran lotería ya que las opciones son muchas.

#vamosMAPFRE

Fran Vignale