Ayer ceñimos nuevamente pero no por mucho tiempo. Ya entrada la tarde fue calmando y nos dio un respiro a todos para acomodar el barco de los días anteriores. Sobre todo le vino bien a Carlos [Hernández] que se dio un golpe por la noche en la mandíbula y lo ayudó a descansar. Ahora está en perfectas condiciones navegando nuevamente.

“Ñeti”, Nico y Anthony hicieron una reparación en el fraccional en la proa y alguna que otra reparación en el interior del barco.

Navegando por la costa africana durante la tarde, el viento bajó bastante y tuvimos un cruce muy cercano con el SCA, entre saludos y risas nos deseamos suerte y seguimos navegando con unos delfines que nadaron junto al barco por mucho tiempo. Son unas criaturas preciosas.

Anthony [Marchand] me comentaba mientras estábamos en la proa admirando los delfines que a partir de hoy serían tres semanas hasta Ciudad del Cabo y que estaba encantado de cruzar el Ecuador con nosotros. No es un hombre de muchas palabras pero cuando habla es muy gracioso y sabe hacer reír hasta al más serio.

El viento se ha acomodado para nosotros durante la noche, navegando de popa a 12 nudos y con un cielo muy estrellado. Navegando bajo cielo africano, trasluchando y admirando la costa que con sus luces todavía nos hace sentir que estamos cerca de tierra.

Saludos desde el “MAPFRE”.

Fran Vignale. Reportero a bordo.