Han sido 24 horas agotadoras, con cinco barcos con contacto visual todo el tiempo, como una regata In Port donde vas viendo quién va delante, ganando, perdiendo  y tienes que hacer un montón de maniobras para buscar la mínima opción. Ahora, aceleraremos hasta cabo de Hornos y será interesante ver ahí quién llega delante. Después de ahí quedarán unas 2.000 millas hasta Itajaí.

Soy de clima tropical, brasileño, y no llevo muy bien el frío. Pones mucha ropa, pero empiezas a trabajar fuerte y el sudor se transforma en agua y acabas mojado. Si pones poca ropa, pasas frío. Es difícil acertar bien pero todo el mundo tiene el mismo problema. Creo que aún va a empeorar un poco, a ver cómo administramos ese frío. Aunque psicológicamente hay que pensar que poco a poco, aunque quede alguno más, terminan los días de frío, quedan menos de los que ya hemos pasado, y eso ayuda.

Muchas veces cuando estás con las manos en la rueda, arriba, la sangre no llega a las manos. Éstas se congelan y hay que moverse. Hoy ha empezado de nuevo el viento más duro y ésa situación cambia: empiezas a mover más la rueda, tienes que surfear olas, y con eso hay más actividad a la rueda y acabas sudado. Los días con poco viento y mucho frío, vas más parado y terminas congelado como un pingüino.

Pero aquí seguimos. Un abrazo a todos.

André Fonseca