Aquí estamos, a bordo del “MAPFRE” ganando Norte en la costa argentina, dirección a Brasil.

Después de pasar cabo de Hornos, como esperábamos, el mar calmó bastante, entramos en aguas planas y eso ayudó bastante para que mejorase un poco la vida a bordo, que estaba bastante complicada y difícil.

En la costa argentina tuvimos una noche con bastante viento, llegando a rachas de 50 nudos. El viento venía de la montaña y aceleraba mucho y tuvimos unas horas muy difíciles. Aprovechamos la oportunidad y pasamos a “Brunel”, que nos había pasado, y asumimos el tercer puesto de la regata. Ahora los barcos están muy cerca los unos de los otros y estamos prácticamente contra el viento. Navegando contra el viento es muy difícil hacer diferencias de velocidad, los barcos van muy parecidos y las diferencias de velocidad son muy pequeñas y a pesar de que estamos muy cerca los unos de los otros no es fácil encontrar una oportunidad para pasar a “Alvimedica” o intentar acercarnos a él y mejorar un poco más nuestra posición.

Seguimos con atención los próximos días. Cambiarán las condiciones meteorológicas con otro ciclón llegando a vientos de 40 nudos. Tal vez ahí, dentro de ese ciclón, haya más oportunidades de pasar o de ser pasado también.

Las ganas de llegar a casa son muchas. Estoy ansioso, tengo al lado la previsión y parece que llegaremos el domingo por la noche, en la madrugada del domingo al lunes. Me entristece un poco porque sé que si llegamos a Itajaí en medio de la semana tendremos muchas menos personas acompañándonos y no será una llegada tan bonita como esperaba. Espero que podamos llegar el domingo, sería lo ideal, creo que habría mucha gente acompañando la regata, el lunes también, pero si llegamos de madrugada la gente no tendrá la posibilidad de estar ahí. De cualquier forma, estoy muy contento. Sé que la familia va a estar ahí y no veo la hora de llegar.

André Fonseca