Desde que comenzamos la etapa navegamos desde Alicante a través de las islas de Cabo Verde -hermoso lugar-, cruzamos los Doldrums y la línea del Ecuador -Neptuno no visitó este barco y los vírgenes ya tendrán otra oportunidad- y navegamos cerca de Fernando de Norohna, aunque no lo hemos visto ya que navegamos por allí de noche y a 30 millas.

Hoy, el “MAPFRE” navega hacia el Sur, y rápido. Estando tan cerca de Brasil, a André Fonseca se le llenan las ganas de ir a visitar sus tierras. Por mi parte, yo también siento nostalgia al estar tan cerca de Sudamérica y al verla en las cartas de navegación.

Tenemos a “Alvimedica” en la popa apurándonos y no dejando que cometamos ningún error. Durante la noche, una guardia probó a navegar en modo alto para ganar unas millas hacia el Este, pero eso nos hizo navegar 1.5 nudos más lento perdiendo bastante sobre ellos. Aquí no dan respiro, tu das la mano y seguramente te agarren del cuello.

Esperemos que la flota de cabeza no tengan la suerte que tuvieron saliendo de los Doldrums y que les cueste encontrar su camino a través de Santa Helena.

Por la tarde cambiamos el J1 por el fraccional, una vela más poderosa y con la que podríamos llegar a sacar ventaja si se sabe usar bien.

Aquí todos los barcos tienen lo mismo, son un diseño único: mismo barco, mismas velas y quien navegue mejor gana esa milla extra. Los navegantes tienen un papel muy importante y la presión sobre ellos es muy grande.

Por otro lado la tripulación esta excelente, todos muy saludables y con la esperanza de mejorar la situación en la que hoy estamos.

Desde a bordo del “MAPFRE”, Francisco Vignale haciendo el reporte de la jornada.