La decisión de ir al Este no fue todo lo buena que esperábamos y hoy estamos pagando unas 80 millas de diferencia con los tres de adelante.

Ciñendo al Norte, las nubes acechan y su gran tamaño nos tienen atentos todo el tiempo, de día y sobre todo por la noche. Son muy buenas para que nos quedemos trabados por un buen rato y también para refrescarnos.

Esperamos juntarnos con el grupo de adelante en cuanto lleguemos a los Doldrums del Norte y a partir de ese punto comenzar nuevamente.

El objetivo es navegar lo más inteligentemente posible aprovechando cada situación al máximo y sin dar ni una milla de respiro.

[Nota: El “MAPFRE” cruzó el Ecuador en torno a las 5:45 hora española]

Muy enojado y con muy mal carácter, a aproximadamente las 4:30 UTC [5:30 hora española], Neptuno apareció y salió de dentro del barco apuntando con su tridente al “novato”. En el cruce anterior lo ignoramos por completo y por eso estaba tan enojado.

Se desquitó fuertemente contra el “novato” Anthony Marchand y cobró su recompensa con ron para el barco, el océano y él mismo. Tuvo un momento de bondad y compartió un sorbo con cada uno de nosotros.

Piedad no hubo ni por un instante y el pobre súbdito sufrió las consecuencias de haberlo esquivado en la primera etapa. Hoy lleva las marcas del cruce en su cabellera y está completamente lleno de comida podrida por todo su cuerpo.

Muy avispado, nuestro patrón Iker Martínez logró preguntarle por dónde debíamos ir para cruzar las calmas ecuatoriales y nos dijo que todo recto, ¡que estamos por el buen camino!

¡Agradecemos su visita y esperamos verlo pronto!

Sin más, desde a bordo del “MAPFRE”,

El reportero a bordo, Francisco Vignale